Buenos Aires, 20 de octubre de 2026. Hace exactamente 50 años, un miércoles a las 16, Diego Armando Maradona se puso por primera vez la camiseta de Argentinos Juniors en un partido de Primera División. Tenía 15 años, 11 meses y 20 días. Le faltaban diez para cumplir los 16.
Un miércoles con clima de domingo
El Nacional de 1976 tenía un fixture raro: dos de sus zonas se jugaban con más fechas, y eso metió un partido entre semana en el Bicho. Talleres de Córdoba, la gran revelación de los torneos anteriores, visitaba a un Argentinos que acababa de zafar del descenso en el Metropolitano y andaba segundo en su zona. Los diarios de la época lo señalaban como el partido de la fecha.
En La Paternal, además, se hablaba de un pibe de la Séptima. Era el de los Cebollitas, el que hacía jueguitos en los entretiempos y había deslumbrado en la tele de Pipo Mancera. Podría haber debutado un mes antes, pero una ironía dicha a un árbitro en un partido de Tercera le costó cinco fechas de suspensión.
“Mañana va al banco”
Se enteró el martes, en la práctica de Comunicaciones. El técnico, Juan Carlos Montes, le avisó que iba a estar entre los suplentes y que se preparara porque iba a entrar. Diego salió corriendo a contárselo a sus viejos y, según relató él mismo, en un rato ya lo sabía todo Fiorito.
Talleres ganaba 1-0 con gol de Ludueña a los 33 minutos del primer tiempo y dominaba el partido. Montes ya tenía decidido el debut, y el resultado lo terminó de convencer. Al arrancar el complemento mandó a la cancha al número 16 con un pedido: que jugara como sabía y, si podía, tirara un caño.
El caño a Cabrera
Diego recibió de espaldas frente a Juan Domingo Cabrera, amagó y pasó la pelota por entre sus piernas. Desde la tribuna llegó un “ole” que sonó a bienvenida. Argentinos no pudo empatar y perdió 1-0, pero muchos de los que fueron a la cancha sintieron que la entrada ya estaba paga. La revista El Gráfico destacó al “sorprendente, habilidoso e inteligente” Maradona y le puso un 7.
Tres días después, en Rosario, frente a Newell's, volvió a tirar un caño en su primera pelota. Después llegarían la Selección, Boca, Barcelona, Napoli, Sevilla, Newell's otra vez y el regreso a Boca, los Mundiales, las luces y las sombras.
Pasaron 50 años de aquella tarde en La Paternal, y todavía hay quien jura haber estado ahí. (Fuente: Somos Jujuy)
