De www.historiasdeolavarria.blogspot.com para Infoeme
Por Walter Minor - walterhistorias@gmail.com
Ya comienza el mes de noviembre y volvemos a meternos en un tema deportivo. Por primera vez incursionaremos en el fútbol lugareño para recordar un suceso de ribetes impensados para la tranquilidad en que siempre se desenvolvió nuestro deporte.
El 8 de noviembre de 1970, en Mar del Plata, se sembró una semilla que germinaría en sólo una semana. Ese día, el público olavarriense volvió a ser agredido en esa ciudad, aunque nadie imaginó que esta vez, aquella reacción provocaría un escándalo mayúsculo con heridos, gases, golpes, piedras, policía, ejército y tanques.
Todo sucedió el 15 de noviembre de 1970 en la cancha de Estudiantes. Ese día, el parque le hizo honor a su nombre y fue más “Guerrero†que nunca.
Sucedió en el 31º Campeonato Argentino de fútbol
Aunque parezca mentira, el fútbol de Olavarría tiene una historia muy rica en acontecimientos de primer orden, más allá de ser poco conocida.
Fundada la Liga, en 1926 ese mismo año se organizó el primer campeonato, en el que intervinieron Estudiantes, Racing, Ferro, San Martín de Sierras Bayas, Foot Ball Club Sierras Bayas, Atlético Hinojo y Ferroviarios de Hinojo.
De todos ellos, solo el Foot Ball Club y Ferroviarios dejaron de competir a partir de 1928. El resto decidió recorrer y animar los 85 años del fútbol local, consiguiendo todos algún título en ese trayecto.
A estos se sumaron otros equipos, que pueden ser considerados clásicos, como Sierra Chica, Loma Negra y El Fortín.
Grandes animadores fueron también los otrora importantes Calera Avellaneda y La Flor del Barrio (luego Boca Juniors), de larga trayectoria ambos.
Otros desfilaron de manera fugaz, como Quilmes, Independiente y Alvaro Barros.
En mayor o menor medida, todos aportaron jugadores destacados, que en alguna oportunidad defendieron la casaca de la selección olavarriense en los sumamente importantes Campeonatos Argentino.
Aquellos pioneros como Robbiani, Usabiaga, Iruretagoyena, Bruno, Alonso, Vigo, tuvieron recambio generacional en Diorio, Pendones, Nonini, Oviedo, Musotto, Angilello y más acá Oscar“Coco†Sánchez, Targiano, Walter Armendano y Zanelli.
Así llegamos hasta 1970, con un fútbol y jugadores de gran nivel como Alfonso, Hoffer, Silva, Chéves, Violi, Musotto y “Tito†Alonso.
Ellos fueron algunos de los sobresalientes de aquella selección de gran actuación en ese XXXI Campeonato Argentino, Copa “Adrián Veccar Varelaâ€, organizado por AFA.
La última actuación de Olavarría fue el 15 de noviembre de 1970 en el Parque Carlos Guerrero ante Mar del Plata, pero lo menos recordado de aquello fue el desarrollo del partido, ya que todo lo que se pudo jugar, no tuvo la dimensión de lo que fue el mayor disturbio que registró el fútbol olavarriense en toda la historia.
Antecedentes
Mar del Plata era por entonces una plaza poderosa y entró a semifinales del Campeonato Argentino por antecedentes.
Ese año, Kimberley estaba interviniendo en el torneo Nacional de AFA y por lo tanto, los jugadores de dicho equipo no eran parte de dicha selección, la cuál de todas maneras abundaba en grandes valores.
Hasta el partido con Olavarría, solo había disputado 4 encuentros, dos con La Pampa y dos con Bahía Blanca, logrando tres victorias y un empate que le reportaron 11 goles a favor y cinco en contra.
Olavarría en cambio, llegaba al encuentro después de eliminar a Alvear, Monte, Chivilcoy, Tres Arroyos, Tandil, Trenque Lauquen y Liga de Confluencia (Río Negro). Nada menos que 14 partidos debió jugar desde el 9 de noviembre de 1969, cuando derrotó a Alvear de visitante por 5 a 1, hasta la azaroza definición mediante “la moneda†ante la liga rionegrina el 16 de agosto de 1970.
Pero aunque la actuación de la selección fue brillante, la decisión de la Liga de suspender el torneo local no fue bien recibida por los clubes, quienes ya habían realizado adquisiciones muy costosas de jugadores foráneos, que cobraron ese año sin jugar.
Por este motivo, algunas instituciones presionaron para que las compras más caras jugaran en la selección y de ese modo se hiciera la Liga cargo de su sueldo.
La actitud provocó la renuncia de uno de sus técnicos, quién sintió que le querían armar el plantel, cosa que en definitiva era real.
La campaña la empezó como técnico Leonel H. Armendano, la continuó Oscar Núñez, después Vicente Martín y para los partidos ante Mar del Plata se buscó a Norberto Desanzo. Cuatro técnicos para catorce partidos.
El primer encuentro ante Mar del Plata se jugó en el Estadio Municipal “General San Martín†el domingo 6 de noviembre de 1970 y los locales se impusieron por tres tantos contra uno, con goles de Loyola, Moyano en contra y Ripke, mientras que para Olavarría anotó “El Chango†Bernal. Los locales lograron quebrar la igualdad luego de la expulsión de Fraile a los 27 minutos del segundo tiempo.
Eso fue en lo estrictamente deportivo. Lo otro, lo irracional, fue la semilla sembrada para que en el partido revancha ocurriera lo que luego comentaremos.
Resulta que antes del partido se desencadenó una lluvia torrencial y la hinchada de Olavarría, que ocupaba el sector sin techo, estaba absorbiendo toda el agua caída del cielo sin ninguna protección. Viendo esto, los dirigentes de la Liga Marplatense decidieron sacar los objetos que separaban una tribuna de la otra e invitaron a los olavarrienses a guarecerse bajo el mismo techo que ocupaba la hinchada local.
En un principio pareció que todo marcharía bien, a excepción de algunos insultos típicos entre simpatizantes, pero que no pasaban a males mayores.
El partido estaba empatado uno a uno cuando llegó la expulsión de Fraile y empezaron las agresiones más violentas, aunque solo de palabra. Tres minutos después, Moyano convierte un gol en contra y parte de la hinchada de Mar del Plata, comandada por el boxeador Angel Coria, baja las escalinatas para apoderarse de la bandera (Azul y amarilla) de la “Agrupación Olavarríaâ€.
Los olavarrienses no les dejan cumplir el objetivo y después de algunas escaramuzas se producen agresiones graves que lastiman a varias personas, entre ellas a la esposa de “Tito†Alonso, centrodelantero de Ferro Carril Sud. La policía llega tardíamente y los hinchas de Olavarría vuelven a la ciudad golpeados.
El 15 de noviembre se juega la revancha en el “Parque Carlos Guerrero†del club Estudiantes. Lo que sucedió lo puedo contar de primera mano porque estuve allí. Por ese entonces contaba con 11 años, pero la curiosidad me llevó a observar muchas cosas que con el tiempo se olvidaron pero que yo las tengo grabadas a fuego.
La cancha rebalsaba de gente. Sin embargo, no se distinguía ningún hincha marplatense. Ni una bandera. Nada de gritos. Todo era local.
Había personas subidas en los árboles y las torres de iluminación. El clima se palpaba agresivo, aunque yo, con mi corta edad, no tenía noción de cuanto.
Los más ofuscados ocupaban la tribuna grande, sobre el vestuario y los baños, pero desde la platea más cercana al ingreso también se notaba cierta irritabilidad.
Con los años comprendí que algo se intuía, porque sobre la pista y mirando hacia el sector descripto, la policía azuleña, con casco, armas lanzagases y perros se apostó mirando hacia allí, cosa que no había sucedido en encuentros anteriores.
Olavarría necesitaba ganar por más de dos goles para pasar de ronda, pero era muy difícil, pues a pesar de tener un gran equipo, Mar del Plata lo superaba ampliamente.
A poco de comenzado el encuentro, el kiosco que vendía naranjas fue saqueado y una lluvia de fruta empezó a caer sobre la cancha.
En ese tiempo comercializaba un jugo de frutas envasado en un plástico esférico que simulaba frutales. Ese puesto también fue robado y todo el contenido arrojado dentro de la cancha. Llegó un momento en que el suelo estuvo tapizado con todos esos elementos, formando una alfombra anaranjada que los jugadores pisaban haciendo saltar su jugo.
El partido nunca se detuvo para quitar los objetos.
En lo deportivo, Loyola era imparable para la defensa de Olavarría y se despachaba anotando los cuatro goles con los cuales Mar del Plata vapuleó a nuestro seleccionado.
El desarrollo de ese encuentro nunca fue importante. Creo que todos los que estaban el la cancha, lo miraron y no lo vieron. Eran muchos y sucesivos los desmanes.
Aparato distribuidor de arena usado como barricada.
Jamás vi en mi vida arrojar botellas de gaseosa, de vidrio, con tan poca distancia una de otra yendo en perfecta hilera. Como si fuesen guiadas por una máquina.
Habían asaltado al cantinero y todo lo usurpado al pobre trabajador cayó dentro del perímetro de juego, que para ese momento ya era un basural.
Mi “viejo†me llevó a ese partido y nos sentamos detrás del arco que da a la cancha de golf. El arquero Videla, de Mar del Plata, atajó allí durante el segundo tiempo y a mi no me alcanzaban los ojos para mirar cada provocación que este hacía cada vez que tenía oportunidad.
En un momento bastante avanzado de esta segunda etapa, un muchacho de unos 20 o 25 años, cabello enrulado y abundante, toma una piedra de regulares dimensiones y la arroja sobre Videla.
Todos sabemos que la distancia entre la tribuna y el arco, en la cancha de Estudiantes es bastante amplia. Esto motiva que sea bastante difícil hacer blanco, ya que primero hay que pasar el proyectil sobre el alambre y esto hace que pierda fuerza.
Sin embargo este elemento salió hacia arriba y dibujando una curva lenta fue a dar en la cuva trasera baja del travesaño y cayó manso sobre la línea del arco.
El arquero estaba parado en el área grande y sintió el ruido de la piedra impactando en el caño. Se dio vuelta, avanzo de cara a la tribuna y levantó el proyectil. Lo llevó hasta la medialuna, se quitó la gorra y lo dejó caer. De inmediato empezó a revolcarse como si le hubiese pegado.
El partido se detuvo momentáneamente y la gente se enardeció aun más. Recuerdo todo esto porque seguí la acción desde el principio, desde que se arrojó el proyectil hasta el “teatro†de Videla.
El partido continuó un momento más y siguieron cayendo elementos dentro de la cancha. En ese momento, la policía lanzó una granada de gas lacrimógeno hacia la tribuna grande y una amplia cortina se expandió llevada por la brisa hacia el interior del rectángulo de juego.
Luis María Mas, el hermano de “Pininoâ€, que se había quebrado en un choque con “el chino†Benítez, jugando para Ferro Carril Sud contra Racing de Avellaneda, tuvo que ser socorrido para ingresar a los vestuarios, pues el yeso le impedía caminar libremente.
Un par de bombas lacrimógenas hacia el mismo sector y un policía que se da vuelta y aunque ahí no pasaba nada, enfoca donde estábamos sentados nosotros.
Eso fue lo último que vi. La explosión del arma y sentir un tirón en el brazo fue una sola cosa. Mi viejo me bajó a tal velocidad que creo no haber tocado el declive de tierra que termina en el golf. Iba en el aire.
El resto lo cuento por boca de otros, porque mi acto final fue descargar una lluvia de lágrimas cuando los gases lacrimógenos se metieron por mi nariz con ese gusto amargo que hasta hoy conservo.
El colectivo de la delegación marplatense fue incendiado. La puerta del vestuario no pudo ser derribada y eso evitó alguna desgracia. Yo creo que fue lo que le salvó la vida al arquero Videla, porque la gente lo quería linchar.
Para dispersar a los violentos debió intervenir el ejército llevando sus tanques de guerra.
Hubo heridos de bala y el impacto de los proyectiles contra la pares de la tribuna podía verse hace unos años atrás todavía.
Aquella vez, Olavarría fue tapa de todos los diarios, revistas y semanarios del país.
Un par de años después, ambas Ligas acordaron jugar un amistoso, pero era tal el recuerdo que había quedado en los marplatenses, que no quisieron venir a Olavarría y el encuentro se realizó en Azul, arquero Videla incluido.
Como dato ilustrativo, les dejo la síntesis de aquel encuentro:
OLAVARRIA 1 - MAR DEL PLATA 4
15 de noviembre de 1970
Cancha: Parque “Carlos Guerrero†del Club Estudiantes de Olavarría
Olavarría: Alfonso; Fernández y Silva; Vaello, Hoffer y Pellicioni (Moyano) ; Bernal, Mercerat Alonso,( Musotto y Montanaro (Medina). (DT) Norberto Desanzo
Mar del Plata: Videla; Picabea y Soler; Louge, Mosconi y Moreno; Micio, Ripke, Loyola, Parodi y Miori.
Goles primer tiempo: 3’ Loyola (MDP)/ 26’ Montanaro (O)/ 34’ Loyola (MDP)
Goles segundo tiempo: 15’ Loyola (MDP)/ 24’ Loyola (MDP)
Expulsado: 43’ primer tiempo Bernal (O), por cargar mal al arquero Videla (MDP)Partido suspendido a los 30’ ST por desmanes en la tribuna.
Arbitro: Roberto Maino (AFA)
