Daniel Lovano / Infoeme.com.ar
La movida futbolística en Olavarría no sólo implica la generación recursos para solventar las inversiones que requieren la contratación de un cuerpo técnico y conformar un plantel competitivo, sino que vuelca al mercado un importante volumen de dinero que va a parar al comercio y los servicios de la Ciudad.
En función de la jerarquía de los certámenes, es más grande la inversión de Racing que la de Ferro. Sólo en concepto de viajes para jugar sus partidos en condición de visitante, hasta el final del Endecagonal (que sucederá este domingo) el chaira habrá requerido a empresas transportistas de la Ciudad casi 180 mil pesos para lo que va de la temporada (que surge de los 19.700 kilómetros recorridos a un valor de 9 pesos el kilómetro).
Así como los dirigentes chairas han debido erogar importantes sumas en hotelería y gastronomía cada vez que juegan fuera de Olavarría, la llegada de las delegaciones visitante ha significado un nada despreciable movimiento para la hotelería y la gastronomía de la Ciudad. Si vale la traspolación, el balance de los viajes a Racing le significará un desembolso superior los 200 mil pesos (estadía, hasta tres comidas cuando juega en plazas lejanas y una merienda), y carga de combustible de los visitantes.
Pero a la hora de sumar dinero que va a significar trabajo para los olavarrienses, Racing completó hasta el domingo 91.200 pesos para los operativos policiales (4800 pesos por domingo, en 19 fechas entre Argentino A, Copa Argentina); 19.000 pesos en gastos para la apertura del estadio.
Un rubro importante en el presupuesto chaira se lo llevan los alquileres: unos 18 mil pesos por mes significarán 180 mil pesos cuando finalice la actual temporada; 50.000 pesos anuales por otros servicios; 40.000 pesos de servicios médicos (a razón de 4 mil pesos por mes); 30.000 de gastos en las cenas y eventos para socios y simpatizantes; 6000 pesos de lavadero; 16000 (folletería, catering, mantenimiento de cabinas) pesos en atención a la prensa; 15.000 pesos en gastos de farmacia; 20.000 anuales mantenimiento de campo de juego.
El campeonato Argentino B implica un volumen mucho menor de dinero. Por lo pronto las erogaciones por viajes no son tantas, y no siempre los planteles se trasladan el día anterior para concentrar en las ciudades donde juegan como visitantes. Es el caso de Ferro.
Los carboneros han debido cubrir cuatro viajes hacia Tandil en la primera fase; siete a Bahía Blanca (seis en la primera y uno en la segunda); tres a Mar del Plata y tres a 9 de Julio. Al cabo de la segunda pase, Ferro desembolsará por viajes a empresas transportistas de Olavarría cerca de 76.000 pesos.
Además, los albicelestes adquirieron indumentaria a una firma local por valor de 40.000 pesos; otros 40.000 en operativos policiales (a 2500 pesos por partido); también afrontan unos 6000 pesos en lavandería; 15000 pesos en farmacia; unos 50000 en el mantenimiento de su muy buen campo de juego; 50000 pesos anuales en otros servicios y 40000 pesos por servicios médicos.
De estos números, más algunos que se escapan, a grosso modo Racing debe desembolsar en logística, organización y otros menesteres unos 900 mil pesos y Ferro oscila en los 300 mil pesos. Sin contar que sus planteles y cuerpos técnicos viven, satisfacen sus necesidades básicas y gastan durante todo el año en Olavarría, con lo cual la cifra se incrementaría notablemente.
Hagan cuentas, señores…
