Capitán, con la cinta o sin ella

Por Redacción

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Daniel Lovano / Infoeme.com.ar
Foto: Alejandro Casamayou

En casi dos años el “Chueco” García Lorenzo se había ganado el cariño y el respeto; en las últimas dos semanas temporada pasado se quedó con el amor eterno del hincha de Racing. Con una pierna deshilachada se la bancó en los dos partidos con Central Córdoba de Santiago del Estero y en el primero con Santamarina.

Nada de eso dejará de ser reconocido para un tipo cuyo recorrido no está cerca del Paisano, pero en el afecto se le acerca cada vez más. “La continuidad es importante, eso denota un buen trabajo, con triunfos y derrotas, pero con una linda siembra atrás que da la posibilidad de seguir en el club. Yo estoy muy contento de volver a formar parte de un grupo que, por lo que se ve, se va formando muy unido y -como digo siempre- es la base para hacer un buen torneo. El Paisano es inalcanzable por todo lo que representa en este club, pero yo estoy muy contento con las ovaciones cuando uno entra, cuando uno sale, o la presentación del equipo el otro día. Son cosas que a uno lo hacen emocionar” reconoció el “Chueco”.

“Por ahora soy jugador de fútbol, estoy enfocado en esto y quiero jugar, pero con el tiempo uno aprendió a querer a esta camiseta, a la ciudad. Durante el receso me quedé, y prácticamente voy muy poco para Mar del Plata. Tengo la casa allá, pero este año la alquilé porque sé que no voy a volver en todo el año. Me gusta muchísimo este club y voy a tratar de responderle en lo que pueda” acotó.

Alguna bandera, algún reconocimiento habrá este domingo para el final estoico final del último Argentino A para el Chueco García Lorenzo. “En mi carrera tuve la suerte de lograr tres ascensos, muchas finales, y creo que eso me pasó acá en Olavarría. En el primer año logramos el ascenso, en el segundo nos metimos entre los mejores del Argentino A, pasamos varias etapas de los playoffs, y la gente lo sabe reconocer, se aferra a los jugadores que siguen en el camino. Nuestra ilusión es seguir logrando muchas cosas más; no nos conformamos con hacer una buena campaña o meternos entre los 10 mejores. A los jugadores que integran este plantel, los más grandes les vamos a inculcar que queremos ser los mejores”, sostuvo el marplatense.

Alvarado es el primer rival, con lo que significa por los enfrentamientos del pasado, por las caras conocidas del presente. “Cuando suena el silbato el jugador de fútbol se olvida de si enfrente hay amigos; si tenemos que meter una pierna fuerte lo vamos a hacer como ante cualquiera. Conocemos algunos jugadores del rival que los tuvimos como compañeros, y en ese caso se puede sacar alguna ventaja también, porque sabemos tanto sus puntos fuertes como sus puntos débiles. Esto da la posibilidad de tomar recaudos y e intentar sacar provecho de las flaquezas” dijo el Chueco.

“Siempre estamos en contacto; tengo una buena relación con los chicos que están en Alvarado, y no sólo esta semana sino siempre hablamos o nos mandamos mensajes. Ellos me preguntaban sobre la lesión, yo me interesaba de su pretemporada; me comentaron que llegaron muchísimos jugadores, casi 20 refuerzos, un plantel más de 30 jugadores y por ahí se les complicaba para formar el grupo, pero el transcurso del torneo lleva a fortalecer la convivencia” confesó.

“Nosotros, por nuestro lado, seguimos juntos, nos reunimos y ya se nota que este equipo puede llegar a tener una mística especial” cerró el Chueco García Lorenzo, que podrá estar en la cancha o no, andar con la cinta en su brazo izquierdo o no, pero siempre será uno de los capitanes de este barco chaira que zarpará rumbo a otra ilusión.