Con el común denominador de un cuestionamiento claro a las intervenciones del Estado en el mercado comercializador de los productos agropecuarios -sobre todo los exportadores- y también contra el modo de intervención del Gobierno en los organismos fiscalizadores, el campo adelantó en Olavarría, ante unas 7.000 personas, que dentro de unos días estará haciendo planteos de base en el Congreso de la Nación.
La Asamblea Ganadera de Olavarría sirvió para dejar en claro, con pelos y señales, que el sector agropecuario representado por la Mesa de Enlace (que hoy estuvo a pleno y a la que agregó nada menos que Alfredo De Angeli) no cree que la caída de las retenciones móviles haya sido el final triunfante de la pelea con el Gobierno.
Al menos dos de los cinco oradores nacionales aclararon hoy que lo que quedó atrás fue apenas una batalla, que seguirá en el Congreso en setiembre, cuando presenten ante los legisladores una serie de medidas un tanto imprecisas “que saldrán del consenso” y también de la discusión de las conclusiones de los talleres que hoy se realizaron en el predio ferial de la Sociedad Rural local.
La jornada de hoy tuvo menos asistencia que la esperada por los organizadores. De las 15 a 20 mil personas que estaban en condiciones de recibir llegaron cerca de 7.000, menos también que las que calcularon los medios nacionales.
Pero los observadores locales, que suelen ver año tras año las fiestas de cierre de la Expo no dudaron: entre 6 y 7 mil personas. Contra ello, otro dato que debe llenar de satisfacción a los anfitriones olavarrienses: la organización, en lo que fue visible y en lo que se trabajó tras bambalinas, fue impecable.
De la Mesa de Enlace llegaron todos: además de Mario Llambías (CRA), Luciano Miguens (Sociedad Rural), Eduardo Buzzi (Federacióin Agraria) y Marcelo Otero (Coninagro, la única entidad que no trajo a su titular), estuvo el titular de la Federación Agraria de Entre Ríos, Alfredo De Angeli.
Y fue De Angeli el que le dio el mayor volumen político al encuentro. Habló primero y dijo que en setiembre se va ocupar de movilizar al Congreso “para que no le den de nuevo los superpoderes (al Ejecutivo nacional) porque por eso estamos como estamos”.
De Angeli –que entró último al palco armado sobre un acoplado cerealero, y fue recibido en medio de una cerraada ovación- también le abrió la puerta al desembarco del sector agrario en fórmulas para la elección legislativa del año que viene.
“El 2009 va a ser un año importante; y los hombres del campo que quieran sumarse y participar en política vana ser apoyados, porque sería bueno que los hijos de los productores lleguen a ser diputados, gobernadores y, quién sabe, hasta Presidente de la Nación”, dijo. Un rato antes, en rueda de prensa, aclaró que él no iba a ser candidato.
Luego subió al escenario l presidente de la Federación Agraria Argentina (FAA), Eduardo Buzzi. “Y pegue, y pegue, y pegue, Buzzi, pegue...”, le reclamaron desde los cuatro costados, a lo cual el dirigente respondió, sonriendo: “Qué bárbaroÂ… hazte de fama y échate a dormir: pero no puedo pegar porque después nos castigan”, dijo.
Pero no respetó esa pauta autoimpuesta. Al rato dijo “voy a repetir algo que me trajo muchos problemas, aquel 25 de Mayo en Rosario: la Argentina está en condiciones de generar un crecimiento sostenido a través del campo, que llegue a todos los sectores, pero las políticas del Gobierno de los Kirchner son un obstáculo para ese círculo virtuoso; así lo dije aquel día y así es”. Y lo ovacionaron de nuevo.
Buzzi fue el que recordó que no todo quedó saldado “en la maravillosa noche del 17 de julio”, cuando el vicepresidente de la Nacion y presidente del Senado desempató a favor del campo con su ya célebre “voto no positivo”.
Tras recordar ese desenlace, el presidente de la FAA dijo que “valoramos aquel voto de Julio Cobos, de los senadores, de los diputados, pero queremos dejar claro que el problema agropecuario no se resolvió: no estamos teniendo las políticas que necesitamos”.
A su turno, el que más explícitamente marcó que la Mesa de Enlace está cada vez más en contra de las regulaciones al mercado de comercialización de los productos agrícolas fue el presidente de la Sociedad Rural, Luciano Miguens: “se insiste en la aplicación de la intervención en el ganado en pie en Liniers, el control de precios, la suspensión de exportaciones, retenciones, es decir, un cóctel explosivo de medidas que ahuyentaron la inversión y alentaron la liquidación de vientres, cuya faena hoy es alarmante”.
El otro punto que hace pensar que el campo irá cada vez más contra las regulaciones del mercado es el reclamo de las bases: en los talleres que se realizaron durante la tarde, y donde deliberaron un millar de productores agropecuarios de todo el país el pedido de libertad de comercio fue muy fuerte.
Minutos antes de que los miembros de la Mesa de Enlace comenzaran a hablar, el coordinador de uno de los grupos de discusión se acercó al micrófono y leyó los títulos donde coincidieron los talleristas. El pedido es similar: libertad de comercio de carnes, integración de productores agropecuarios en la mesa directiva de la Oncca (Oficina Nacional de Control de Comercialización Agropecuaria) y personería jurídica para la Comisión de Enlace ruralista, de modo que pueda actuar como entidad gremial.
Miguens, incluso, detalló cuáles son los pedidos puntuales del campo, que implican que el sector avanzará contra la intervención estatal en el área: “apertura de las exportaciones, no retenciones a la carne y liberación de los precios en el Mercado de Liniers”.
Llambías, a su turno, le puso especial dureza al reclamo. Criticó la falta de respuestas, un punto en común de todos los oradores al criticar la demora del Gobierno, al remarcar que “el enfriamiento de la economía que vive el país se nota en el sector del campo: en la medida en que no encontremos una solución rápida, más tardaremos en salir de la crisis”.
