En una cena de camaradería plagada de recuerdos y emociones, que albergó a 100 personas, el Club Social y Deportivo Alvaro Barros agasajó este sábado a los Campeones Argentinos del año 1971, Aldo Aristemuño, César Colantonio y el olavarriense Rubén Gorosito.
El primer momento emotivo de la jornada fue la imposición del nombre de Rubén “Pocho†Gorosito a las canchas de bochas de la entidad, con una artesanal placa de madera descubierta por el Presidente César Palermo y por el propio Gorosito.
Posteriormente ingresaron a la cancha Gorosito, Aristemuño y Colantonio a la cancha 1 donde posaron para los fotográfos y las cámaras y celulares de familiares y amigos.
Pasados los actos, se sirvió una cena para las cien personas presentes. El presidente Cesar Palermo agradeció el acompañamiento de todos los presentes que permitieron realizar este homenaje a los cracks de las bochas que 40 atrás ganaran brillantemente el Campeonato Argentino de Parejas disputado en Olavarría.
Palermo destacó la presencia del Presidente de la Asociación de Bochas de Mar del Plata, Ernesto Dóvalo. También se refirió a este homenaje el presidente de la Asociación de Bochas “Ciudad de Olavarríaâ€, Daniel Prestipino.
Se refirió al histórico campeonato disputado en el año 1971, felicitó al Club Alvaro Barros por el homenaje brindado a estos grandes jugadores y por el hecho de imponer el nombre de Rubén “Pocho†Gorosito a sus canchas de bochas.
“Es demasiado tardío, pero más que merecido por todo lo que ha dado Gorosito a la entidad como deportista y dirigente, además de ser el único jugador del Club que alcanzó un título nacional†ponderó Prestipino.
Luego agradecieron y recordaron aquel campeonato del año 1971 los tres homenajeados, Gorosito, Colantonio y Aristemuñio. César Palermo y Betty Macceo hicieron entrega de un recordatorio a Rubén Gorosito en nombre de la familia Macceo.
Betty -con lágrimas en sus ojos- expresó “esto es en nombre de mi padre†refiriéndose al recordado Juan Macceo, quien fuera presidente del Club Pueblo Nuevo hasta su muerte, y mantuvo una estrecha amistad a lo largo de la vida con Rubén Gorosito.
Para finalizar se entregaron a los tres homenajeados diplomas firmados por todos los presentes y trofeos recordatorios de aquella maravillosa gesta bochófila de agosto de 1971.
