Daniel Lovano / Infoeme.com.ar
Fotos: Alejandro Casamayou
¿Qué sentido tiene buscar un título para un equipo que no hay adversidad capaz de voltearlo? Cualquier elogio nunca podrá ser demasiado y casi siempre será poco para este Racing que diezmando, con seis figuras allá lejos y hace tiempo, otras cinco piezas clave en la platea, su defensor más importante (Bocchino) lesionado antes del descanso, el estandarte de la mitad (García Lorenzo) de la cancha desgarrado, mucho jugadores locales y varios pibes, se le plantó al Santamarina que le sobran recursos y plantel, y no le ganó de casualidad.
Si fue o no la última noche ya se sabrá, pero por las dudas la gente lo despidió con una ovación inolvidable, y no se merecía menos. Racing regó la cancha con esa actitud que está grabada en los genes de los que se ponen esta camiseta; fue más ambicioso y más agresivo que Santamarina en la intención de salir a buscar el partido, y lo reflejó muy rápido.
Con el hambte que salió a jugar Racing no hay equipo que aguante más de un cuarto de hora, pero esa presión tal vez impresionó (valga el juego de palabras) a Santamarina, que se vio encerrado por un grupo de pibes sostenido en la experiencia de un puñado de grandes.
Qué decir de García Lorenzo, con al cuádriceps abierto desde hace semanas y la anestesia que no aguanta más de media hora; o del joven oficio de Piecenti para bancarse todo de espaldas al arco. Y Nasello, que empezó de doble cinco y antes de los 40’ tuvo que ir a la cueva por la luxación del codo derecho de Bocchino. Y Alberca que no perdió un solo mano a mano con Vega. Y el pibe Dionel De los Santos, que entró para jugar los últimos 10’ minutos y en la primera pelota que dejó a un compañero sólo en la izquierda.
Todos, sin excepción todos se merecen aparecer esta descripción, pero vaya como símbolo Juan Domingo Berdún: tres veces, dos en el primer tiempo y una en el segundo, fue a trabar la pelota con la cabeza. No es metafórico, es literal.
A los 3’, en lo que aparecía como un arrebato juvenil, Racing tuvo dos veces el gol: un centro de Vitale cruzó el área y Brandán no llegó a empujar; el servicio de Brandán desde el otro cayó aterrizó en el punto del penal y esta vez Piecenti quedó incómodo para definir.
Aturdido, por los 10’ Santamarina quiso salir, pero duró lo que un suspiro. Contó con una aparición de Vega en la derecha, pero el cierre de Bocchino llegó antes que Agudiak; el chaira respondió con una llegada al fondo de Piecenti en la izquierda, y por poco García Lorenzo no metió el anticipo en el primer palo.
Santamarina no podía contra once que llevaban el corazón en la mano en cada pelota, y de tanto pelearla contra todo, llegó la recompensa; muy parecido aquel gol de Baroni frente al mismo rival y en el mismo arco: Brandán fue a buscar un rechazo largo, obligó al error y la pelota quedó perdida cerca de la medialuna. Apareció Piecenti y sacó un derechazo memorable, que estalló como una granada a espaldas de Bertoya.
No cambió nada, eh. El gran candidato para pelear la promoción seguía impotente, pero la lesión de Bocchino (fue a cubrir una pelota en la derecha y cayó mal hostigado por Agudiak), agrietó a la defensa de Racing, y en esos minutos de reacomodamiento Agudiak le ganó con el cuerpo a Vitale, y sacó un derechazo cruzado imposible de atajar para Torresagasti.
Cuando se iban para los vestuarios, González le metió un codazo descalificador a Brandán y Agudiak a Valente. El árbitro tomó nota de esto último y Santamarina se quedó con diez después de terminar el primer tiempo y antes de comenzar el segundo.
A esa diferencia numérica la debió sostener un plantel mucho más rico, imposible de equiparar en experiencia y recorrido con este Racing. Pero el chaira ha acostumbrado a sacar un plus vaya a saber de dónde, y siguió goleando a Santamarina en actitud y compromiso colectivo.
No extrañó la llegada del segundo: Berdún mandó un córner con zurda desde la derecha, Bertoya perdió en las alturas y el más chiquito de todos (Brandán) la empujó al fondo del arco. El “Buglione Martinese†era el delirio, mezcla de orgullo, pasión, vergüenza en un feedback emocionante entre los de adentro y los de afuera.
Racing se había reseteado para el arranque del segundo tiempo: Brandán y Alberca en las bandas, Valente y los jirones de García Lorenzo por adentro, Berdún flotando delante de este cuarteto y arriba Piecenti aguantando a todo el mundo de espaldas al arco.
Hubo una clara mano dentro del área de Santamarina que Cuello (fiel a este nefasto momento del arbitraje argentino interpretó como se le dio la gana). Valente metió una pelota parada desde la derecha, peinó Vitale y Brandán no alcanzó a llegar por atrás de todos.
¿Santamarina? Rebottaro pretendió sacudir la modorra con los ingresos de Michel y Zárate por Ermini y García (presencias nominales en toda la noche) y el efecto fue mínimo, pero Michel contra Racing, además de sus genialidades, tiene ese no sé qué (algunos, en el tablón le dicen culo): apareció a espaldas de los centrales en posición dudosa, un defensor llegó justo para trabarlo, pero con tanta mala suerte que el efecto de la pelota engañó a Torresagasti y se metió al lado del palo izquierdo.
Los minutos finales fueron un extracto de todo lo anterior: Racing en el campo de Santamarina; los tandilenses timoratos, más preocupados por el reloj y que por la pelota, y en el final casi llegó lo que hubiese sido una merecida recompensa: Brandán pescó un rebote en la derecha, le pegó tres dedos y Bertoya se esforzó al máximo para mandar la pelota sobre el travesaño.
La última imagen fue con Racing rodeando la manzana y Santamarina abroquelado. Pitó Cuello y Acosta lanzó un furioso festejo en forma de manotazo al aire; al mismo tiempo desde las tribunas bajaba una ovación sólo comparable con las mejores noches de esta epopeya chaira.
Esta vez, el título y el remate del comentario quedó a cargo de la gente.
Síntesis del partido:
Racing A. Club: Pablo Torresagasti, Darío Santellán, Emanuel Bocchino (PT 40m. Gastón Alberca), Esteban Erramuspe, Leo Vitale; Gastón Valente, David García Lorenzo, Diego Nasello, Fernando Brandán; Emiliano Piecenti (ST 37m. Dionel De los Santos) y Juan Domingo Berdún, DT: Salvador Ragusa
Santamarina: Daniel Bertoya; Mauricio Ocaño, Luciano González, Manuel Madrid y Nahuel Santos; Cristian Vega, Leonardo Acosta, Diego Bucci; Matías García (ST 19m. Zárate); Iván Agudiak y Facundo Ermini (ST 19m. Martín Michel). DT: Andrés Rebottaro
Goles en el primer tiempo: 34m. Emiliano Piecenti (RAC); 45+2m. Iván Agudiak (RS)
Goles en el segundo tiempo: 12m. Fernando Brandán (RAC); 35m. Martín Michel (RS)
Amonestados: González, Vega (llegó a la quinta), Acosta, Bucci y Michel (RS); Torresagasti, Brandán y De los Santos (RAC)
Incidencias: finalizado el primer tiempo fue expulsado Agudiak por agresión a Gastón Valente
Arbitro: Diego Gallo (4), Villa María
Estadio: “Buglione Martineseâ€
