Daniel Lovano / Infoeme.com.ar
Fotos: Alejandro Casamayou
Miguel Calello papá de Agustín, de apenas 6 años, vino a Olavarría para ver jugar a su hijo menor en el encuentro de escuelitas entre Vélez y El Fortín, pero además es el presidente de la institución más importante de la República Argentina.
Calello llegó a la presidencia de Vélez en noviembre pasado, al frente de la lista Círculo El Fortín (casualmente) que contó con el apoyo del 81% de la imponente masa societaria que tiene el club de Liniers.
Heredero de don “Pepe†Amalfitani, como él mismo se describió, accedió a una charla después de compartir varios minutos con Dardo Seibel, Cristian Russo y otros anfitriones en la otoñal tarde del sábado olavarriense.
“Vélez es un club que le da mucha importancia al deporte amateur. Está claro que es un club de fútbol, como decimos siempre, y sigue con el mismo slogan que tenía don Pepe, que ‘cada niño sacado de la calle es un campeonato ganado’. Todos nosotros tenemos la suerte de haber tenido el ejemplo de don Pepe Amalfitani y Raúl Gámez, a mi modo de ver los dos mejores dirigentes en la historia del fútbol argentino†subrayó.
Tomás, su hijo mayor de 19 años, juega en la cuarta velezana y sus dos hijas, de 15 y 7 años, lo acompañaron en el viaje a Olavarría. “Nosotros no sólo invertimos en fútbol. En el año 2008 Vélez tuvo la suerte de poder construir un complejo acuático en el polideportiva con dos piletas semi olímpicas de techo corredizo, más un espejo de agua de 2000 metros cuadrados y es otro de los orgullos que podemos mostrar a la comunidad†apuntó.
Desde el interior, con la falta de detalles que proporciona la distancia, Vélez aparece como un club modelo. “Estamos bien, pero peleamos el día a día como cualquier institución. Vélez se ha transformado en un club muy grande, que hoy cuenta con 780 empleados, incluidos los del instituto educativo, y todos los meses hay que juntar mucha plata para pagar sueldos. A lo mejor la creencia es que Vélez tiene una cuenta gigante en el exterior, y que está cómodo, y no es así. Hemos vendido muy bien, todos saben que nuestros proyectos son a largo plazo y están sustentados en nuestras divisiones inferiores, para sacar jugadores que podamos disfrutar en el equipo de primera, pero también para que ellos sean los que a través de sus ventas permitan al club reinvertir en el fútbol formativo†explicó.
“Vélez es un club gigante, que a veces hasta nos asusta, por eso planificamos. Hoy estamos planificando nuestras ventas de junio; es irremediable, porque a pesar de lo que digan muchos, el principal ingreso de instituciones como la nuestra son las ventas al exterior. Los derechos de TV son importantes, pero no alcanzan para sostener un proyecto tan importante como el de Vélez†advirtió.
Claro, la estrategia de Vélez tiene hoy como condicionante la crisis europea; ya no son tantos los que vienen, ni con tanta plata. “En julio de 2011 Vélez fue el que más vendió, cuando se desprendió de Ricky Alvarez y Maxi Moralez, y por un sistema que no compartimos, como son las cláusulas de rescisión, se llevaron a Santiago Silva; en el mes de enero no hubo operaciones. La crisis europea está pegando fuerte, pero de acá a junio hay buenas perspectivas porque los teléfonos del club han empezado a sonar por varios jugadores†contó.
No siempre las ventas se ajustan a las políticas institucionales, a veces se van los que el club quiere, y otras los que no: “En Vélez tenemos la suerte de que los dirigentes tenemos muchas años en el club, con experiencia en la gestión, y eso nos permite planificar con los objetivos claros. En 2007 y 2008 no estábamos bien en la parte futbolística y nos dimos cuenta de que a lo mejor llegaban muchos chicos, sin respaldo para hacer la transición de las inferiores al equipo profesional, y no podían desarrollarse como uno quiere. En estos últimos tres años hemos logrado tener un equipo compacto, y los chicos de inferiores llegan tranquilos y cuando aparece el reemplazante natural para un jugador de primera, planificamos la venta, aunque a veces no vendemos al que queremos, sino al que vienen a buscarâ€.
Un ejemplo para este último caso fueron las ventas de Marco Torsiglieri y Nicolás Otamendi. El primero estaba preparado para ocupar del segundo, y terminaron marchándose al exterior casi juntos.
Vélez, desde la época de Raúl Gámez y llegando a su antecesor Fernando Raffaini, fue uno de los pocos críticos a la gestión de Julio Grondona. “Nosotros somos una conducción que reclama bastante, pero la estructura de AFA está bien conformada y es difícil ir por el cambio. De Grondona siempre digo lo mismo, que tiene cosas positivas y otras que no compartimos, y cuando debemos oponernos en el seno del Comité Ejecutivo a cosas que no nos gustan, lo hacemos, en cambio hay otros dirigentes que prefieren no analizar los temas y van a apoyar lo que la presidencia de AFA disponeâ€.
“Eso último es lo que le hace mal al fútbol argentino. Hoy veo un cambio, se han incorporado dirigentes jóvenes en muchas instituciones, se han conformado comisiones para trabajar en varios temas, y ojalá sea algo bueno para el fútbol argentino, que es lo que queremos†afirmó.
Calelo no le escapó el tema seguridad, aunque fue claro y dio el ejemplo inglés. “Todos los que estamos en el fútbol sabemos que en Inglaterra, donde la violencia se hizo incontrolable, se la pudo combatir y hoy vemos cómo han cambiado las cosas, y si allá se hizo por qué no se podrá lograr aquí, pero necesitamos el compromiso del estado, de los organismos de seguridad y, por supuesto, de los dirigentes de fútbol. Trabajándolo todo se puede†pronosticó.
Pero, Calello también se refirió a un ejemplo cercano que conspira contra las mejores intenciones. “Primero debemos entender que las barrabravas no son un problema del fútbol solamente, van más allá, y son utilizados por la política partidaria. Si somos capaces de comprometernos todas las partes, a los mejor en un tiempo que no será inmediato, sino en tres o cuatro años, logremos disfrutar del fútbol como lo hacen en Inglaterra, donde el que va a la cancha sabe que va a volver a su casa, y no como pasa en la Argentina, donde Marcelo Javier Aliandre, que asesinó a Emanuel Alvarez, un hincha de Vélez iba a ver un partido con San Lorenzo, fue condenado a 15 años de prisión, hoy está caminando libremente entre nosotros por una resolución judicial que no compartimosâ€.
Cerró con una referencia a los lazos que unen a los dos fortines. “Lleva varios años; nosotros hemos venido a Olavarría, la gente de El Fortín estuvo en Buenos Aires, y siempre decimos que este tipo de relación siente sentido si en beneficiosa para las dos partes; si nosotros creemos que porque somos el club más grande podemos aprovecharnos de esta situación, estamos muy equivocadosâ€.
