“Tuve el semestre soñado”

Por Redacción

----------------

La oportunidad en el fútbol grande le tardó en llegar a Joel Zalazar. No fue sencillo y remó para lograr uno de sus sueños. Pero este 2013 no será un año más para él y, en diálogo con Infoeme se animó a decir que tuvo “el semestre soñado. Se hizo esperar el debut en la B Nacional pero llegó y por eso disfruto este momento que hoy me toca vivir”.

Recordó que llegó con la “ilusión de debutar lo antes posible pero pasaban las fechas y no llegaba el partido que me tocara entrar. Por eso, ahora aprovecho los partidos que juego ante rivales muy importantes de la historia del fútbol argentino”.

Señaló que la llegada del “Tata” Brown sirvió para “darme más confianza. Me dijo que juegue y que me divierta en la cancha. Traté de hacer eso y siempre fui con él primer cambio”.



Cuando los minutos que venía pidiendo en cancha no aparecían, Zalazar nunca bajó los brazos. “La verdad que no jugaba y fueron seis meses duros pero entrené con la mayor seriedad posible. Me di cuenta que estaba en un club grande con compañeros de trayectoria y entonces tenés que darle más duro para que llegue la oportunidad. Cuando comenzó el receso del verano sabía que tenía que volver a Ferro, a pesar que tenía las puertas abiertas por si llegaba otro ofrecimiento. Decidí regresar, cambiaron el DT y me cambió mi situación”.

Su salto del Argentino B a la B Nacional fue grande. Estructuras de otro tipo y clubes poderosos. “Los primeros días me sorprendía de todo, con los mismos compañeros que estaba entrenando. Tomar mate con jugadores que siempre veía por televisión era increíble para mi. Pero ellos me hicieron sentir uno más, me aconsejan y me pude adaptar rápido a todo este mundo. Hoy tengo una relación hermosa con todos” y confesó que “no me pusieron ningún sobrenombre, eso pasaba solamente en Olavarría”, contó entre risas.



Para esta realidad, “la familia fue clave. Siempre creyeron en mi y apostaron para que sea jugador de fútbol. Uno llega a cierta edad y las puertas se van cerrando. Cuando tenía alguna buena oferta, después se caía como lo de Villa Mitre o cuando estuve cerca de irme afuera del país. Eran golpes duros pero ellos siempre me bancaron. Imaginate que después del ascenso al Argentino B, estaba con un barbijo laburando en una fábrica de cal y después me salió una prueba y dejé ese trabajo por el fútbol. Siempre ellos me acompañaron y motivaron mis decisiones. Hoy estoy acá y me llena de orgullo que puedan verme por la tele”.

Sobre su futuro dijo que “tiene contrato con Ferro durante un año más. Espero, si no sale otra cosa mejor, seguir en este club grande. Ojalá que se venga una buena temporada y con más minutos”.