Daniel Lovano / Infoeme.com
Tras una semana de rumores, y amenaza de renuncia por una importante deuda, Daniel Torrisi acordó este sábado su continuidad al frente del equipo que Ferro que acaba de cerrar la cuarta parte de la temporada del Aregentino “B†segundo en la Zona 2.
El balance es más que bueno, aunque el cierre fue accidentado, con graves denuncias por el trato recibido este viernes en Mar del Plata.
“Ayer (por el sábado) arreglé todo con los dirigentes. Quiero dejar en claro que no tengo nada en contra de la subcomisión de fútbol y de la gente del Argentino B. Primero, son todos amigos, gente conocida, que trabaja mucho por el club, pero ya solucionamos una pequeña diferencia de dinero. Estoy contento, porque uno trabaja de esto y necesita la plata†confesó el entrenador de Ferro, convocado a un diálogo sobre un “arqueo†futbolero, pero el tema estaba ahí, sobre la mesa que tiene una notebook y varios videos de rivales carboneros.
“Hubiese sido muy difícil dejar, primero porque uno se encariña con los jugadores, segundo porque se armó un grupo fuerte y de Olavarría. Pero uno trabaja de esto y debe cobrar. La reunión con los dirigentes fue amena. Uno tenía la inquietud sobre la continuidad del cobro, y los dirigentes me aseguraron que no habrá problemas†acotó.
La segunda parte de la charla iba a abordar la cuestión futbolística, pero Torrisi “primereó†y mostró su indignación por algunas cuestiones que se dieron antes, durante y después del partido con Alvarado.
“Estoy con una bronca enorme por las cosas que pasan en el fútbol, y veo que muy poca gente hace algo para combatirlas. Y no hablo de los jugadores, ni del cuerpo técnico de Alvarado, ni lo que sucedió desde el punto de vista futbolístico. Está dentro de la lógica que Alvarado nos gana, porque tiene un presupuesto alto, cinco o seis jugadores de gran nivel, pero que un club con todos estos recursos deba acudir a cosas que dejan en duda la nobleza del fútbol, es una vergüenza†aclaró.
“Nosotros no somos así; acá no hay cosas raras†disparó y denunció que “me llamó la atención la cantidad de gente, más que gente ‘patovicas’, que había dentro del campo de juego, entre los dos bancos de suplentes, con una clara actitud intimidatoria. Para mí son gente de (Hugo) Moyanoâ€.
“Pero lo que más me sorprendió fue que cuando llamé al árbitro me dijo ‘perdone, pero no los puedo sacar’. Me quedé helado; llamé al comisario y voy a decir algo que me puede traer problemas: me contestó ‘desde tal a tal son todos delincuentes; si los saco se me puede armar un desastre, y no tengo los efectivos suficientes como para controlarlo’. Que esto se haga en el fútbol, puede ser, pero a mí nunca me había sucedido†comentó.
Torrisi comparó la situación del entretiempo a la vivida durante la promoción River - Belgrano: “No ha tomado trascendencia porque somos un club chiquito y los grandes medios no le dan importancia al campeonato, pero esta gente tenía la llave del vestuario del árbitro y se metió en el entretiempo. Parece que lograron su propósito, porque antes de los 15’ nos cobró un penal en contra increíbleâ€.
Cuestionó otras decisiones del árbitro, como no haber expulsado al arquero Chiappa en el penal que después convirtió Zalazar y otro no sancionado por un codazo en la cara al paraguayo Martínez. “Quisiera llevar esto hasta las últimas consecuencias, pero no sé si la gente de Ferro está dispuesta a seguirla; se deben terminar los matones en el fútbol†dijo.
“Me dio orgullo que terminaron pidiendo la hora, escondiendo la pelota, y metidos en su arco†subrayó Torrisi, y dio pie al retorno de los futbolístico: “Por el balance estoy contento, pero este equipo está para dar un poco más, y hay jugadores que deben darse cuenta de algunas cosas que los va a hacer crecer. Cosas no tan difíciles de solucionar, y Dios quiera se pueda llevar a caboâ€.
“Ahora viene lo más difícil, que es mantenerse ahí arriba. Empieza otra etapa, los equipos están más aceitaditos y se conocen mucho mejor. Queremos seguir siendo fuertes en todas las canchas, pero un poco más agresivos con la pelota†adelanto Torrisi, que llevó a Ferro en el primer cuarto de temporada mucho más arriba de los pronósticos más optimistas.
