Esta temporada es de apuestas grandes para Racing (que jugará con el presupuesto más bajo de la zona) y para su entrenador, Diego Dabove, quien tendrá la primera oportunidad de ser entrenador luego de trabajar con gente muy respetada en el ambiente como Néstor Gorosito o Carlos Ranalli.
En diálogo con Infoeme, el DT Chaira entendió que esta oportunidad “es un lindo desafío. Me estaba preparando para esto. Me tocó dirigir interinamente la Primera de Lanús en el 2003 y en alguna ocasión lo tuve que hacer en Argentinos Juniors, cuando lo expulsaron a Pipo (Gorosito). La verdad que me pone contento esta oportunidad, y más en un club donde hay gente conocida que aprecio”.
Luego habló de la elección de sus compañeros de trabajo en este proceso. “Cuando empezamos a armar el cuerpo técnico buscamos gente que conozca lo que es Racing. Por eso apostamos a Jorge (Casaprima), quien tiene mucha experiencia en B Nacional y Argentino A con muchos ascensos. Además tenemos al Chueco (García Lorenzo) que nos suma mucho porque conoce la idiosincrasia de esta institución y sus ganas de aprender para formarse como entrenador”, dijo el entrenador.
Ya en otras oportunidades el regreso de Dabove a Racing estuvo cerca pero esta vez “se dio justo porque necesitaba un entrenador y a mi se me abrió esta chance, todo medio raro. Había tenido una charla el año pasado antes que llegue Torrente y ahora pudimos abrochar lo que charlamos en otras oportunidades”.
A la hora de hablar del equipo que sueña, dijo que “uno intentará imponer un estilo propio, luego del aprendizaje que tuve en mi carrera junto a gente muy importante. Quiero tratar de ser protagonista como los equipos de Pipo y contar con la agresividad de los de Ranalli”.
Sobre este desafío en su carrera, dijo Dabove que “uno sabe de los pro y las contras de esta situación. Por eso no hay que equivocarse en la planificación, hacer una buena pretemporada y achicar el margen de error al máximo. Soy optimista y tengo la confianza en que se va cerrando el plantel acorde a lo que da el presupuesto y lo que queremos. Me interesaría un delantero y un central más, es lo que hemos hablado con los dirigentes con quienes tenemos una muy buena comunicación”.
Confía mucho “en el trabajo y sacrificio para hacer una buena temporada. El año pasado, Alvarado era el cuco y casi se va al descenso. El dinero y los jugadores no te aseguran nada, lo único que no se negocia es las ganas al trabajo. Tendremos que ser un equipo inteligente para conseguir nuestro objetivo que será salvar la categoría. Ojalá que lo podamos alcanzar en enero o en las últimas instancias pero la idea es también, promover chicos de la ciudad”.
