“Que un inspector se ponga en la vereda de enfrente ya es un acto de violencia”

Por Redacción

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Docentes olavarrienses autoconvocados (DOA) salieron a pedir mayor colaboración de las autoridades y de las inspectoras para abordar la problemática de la violencia escolar.

Cuatro de las maestras que conforman el grupo; Cintia Picasso, Elisa Pascua, Marisa Coronel y Claudia Sosa, se acercaron hasta la redacción de Infoeme para dar a conocer sus últimas acciones y pidieron un “compromiso mayor de los inspectores para que vean las problemáticas y no estén mirando para otro lado” dijeron.

“Se invitó de manera informal a directores e inspectores que nunca han concurrido. Ahora se está haciendo una invitación formal y se va a invitar a concejales y a la policía, como ya se hizo con los consejeros escolares” informó una de las docentes y agregó: “ninguno de los docentes estamos en contra de la inclusión. Pero queremos una inclusión con calidad donde se garantice la seguridad de todos los que estamos trabajando en las escuelas. La inclusión no es solo meter a los chicos en la escuela” dijo.

Otra de las maestras, cuestionó el accionar de las inspectoras respecto al problema de la violencia: “No interpretan la realidad como se están dando. Lamentablemente se han puesto en la vereda de enfrente. El hecho que un inspector se ponga en la vereda de
enfrente es un acto de violencia. Esperamos a que se acerquen para atacar el problema de fondo” criticó.

En este sentido, reclamaron un mayor “trabajo en equipo” y pidieron formar parte de la toma de decisiones durante la elección de cargos directivos: “Los equipos de gestión no pueden ser elegidos con gente de Olavarría. Las comisiones deben venir de afuera y no elegirse de manera aislada, sino equipos. Necesitamos participar los profesores y los alumnos, de alguna medida, en la elección de los cargos directivos” opinaron.



Respecto a los hechos de violencia que se producen en las escuelas, señalaron que “la violencia no es solamente cuando se agreden físicamente. Tenemos chicos con adiciones, con problemas familiares, económicos y no les podemos brindar una educación de calidad. Nos sentimos solas dentro del aula” explicaron las educadoras.

“Tenemos agresión verbal, física, los chicos se escupen, se tirar gases, se empujan. A veces sacan armas, se pelean con cuchillos. Hay directivos que te dicen que tienen en un cajón con armas blancas, cadenas. También alumnos dicen que algunos docentes están agresivos y puede ser, lo tenemos que hablar” indicaron.

A su vez, dieron cuenta de situaciones de “bullying” o acoso escolar: “se ve discriminación; o porque son gordos o porque estudian. El chico que estudia es muy discriminado o usado para que le hagan las tareas” sostuvieron.

Sin embargo, diferenciaron los casos, las escuelas y explicaron que los inconvenientes se dan “con la minoría de los chicos. No todos los alumnos nos agreden. Hay escuelas que se puede trabajar muy bien, llevan su carpeta al día. Pero hay otras tantas que no es así” afirmaron.



También se refirieron a los pedidos de mayor participación hacia otros actores institucionales, como las fuerzas políticas o la policía: “El tema de las adicciones escapa a nosotros. Se puede manejar más desde una política local. Queremos proponer a los concejales que si el Consejo Escolar no le alcanza los comedores escolares. Consideramos que puede ser factible un aporte del municipio”.

Por último, adelantaron la intención de conformar un grupo de docentes autoconvocados a nivel regional: “un grupo de docentes de Bolívar y Azul nos llamaron y la idea es formar un grupo de la región 25, entre las tres ciudades” finalizaron.