“Olé, olé olé oleee, Gatooo, Gatooo”

Por Redacción

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Cobertura: Enzo Russo, Jorge Scotton y Emilio Moriones / Infoeme

Aquellos mayores de 30 años recordarán los recibimientos al “Chueco” Romero con una avenida Pringles colmada de gente, allá por la década del ´90. Pasó un tiempo, muchos años desde aquellos momentos históricos. Pero este martes algo parecido se vivió en el recibimiento a Juan José Barbery.



Una caravana de vehículos que dio comienzo en la intersección de Rivadavia y 226. Luego hubo parada obligada en la rotonda “Emilliozzi”, con muchas personas que quisieron saludar al Gato. Desde allí, una larga cola de varias cuadras copó la avenida Pringles con bocinas y balizas para llegar al centro y hasta el Paseo Jesús Mendía, donde había más gente dándole color a la llegada de Barbery.

Esta vez, la autobomba de los bomberos y la sirena de la policía no traían malas noticias, todo lo contrario. Era el anuncio de la llegada del héroe olavarriense de estos días.



Esas 1500 personas se unieron al grito de “Oléee, olé, olé, olé, Gatooooo, Gatoooooo” para luego iluminar el “Jesús Mendía” con los flashes de las cámaras digitales. Y Juan José Barbery disfrutó su momento de gloria, inolvidable. Festejó como en un podio con mucho champagne (algún fondo blanco de por medio), firmó autógrafos y saludó a cada uno que se le acercó.



Pero ella tampoco quiso quedarse afuera porque también fue tan protagonista como el Gato y su equipo. La “Dama de Hierro”, la Yamaha que se bancó el duro recorrido del Dakar y a pesar de que se mostró cansada, de repente despertó para decir presente con su piloto a cuestas y lograr otra exaltación de todos los presentes.





El 22 de enero fue el “Día G” y quedará como el día “del Gato en su Ciudad”.