Del 21 al 23 de septiembre se llevó a cabo en Mar del Plata el primer Congreso de Discapacidad e Inclusión donde asistió la presidenta del Consejo Municipal de Discapacidad, Rosa Muia.
En entrevista con Infoeme, la titular opinó sobre el Certificado Único (CUD) y el Congreso, y destacó la importancia de que “ya no se habla más de capacidades diferentes sino que se habla de personas con discapacidadâ€.
En las jornadas, que se extendieron por tres intensivos días, disertaron expertos nacionales y extranjeros sobre la situación de la persona con discapacidad en lo respectivo a recreación, educación y ámbito laboral.
Muia explicó que la Convención de los Derechos de las Personas con Discapacidad propone un cambio de actitud de toda la sociedad empezando por el gobierno. “Ellos plantean que si el gobierno cambia de actitud respecto a las personas con discapacidad, la sociedad cambia también y la vida de las personas con discapacidad va a ser más fácilâ€.
Indicó, “hay que darles el lugar que corresponde, dar igualdad de oportunidades, para que puedan defenderse en la vida, más que nada social y también en su vida laboral. Ellos tienden a ello. Si cambiamos de actitud y los integramos sin pensar si puede o no puede, lo integramos como se pueda, es sumamente importanteâ€.
La titular del consejo local destacó que “en el congreso se habló de cómo las escuelas especiales deben dejar de existir. No sé si será lo ideal. Para poder desaparecer una escuela especial tendría que haber un giro de 360º en la educación actual. Yo soy defensora de la educación especial, porque para mí la inclusión pasa por otro ladoâ€.
“Éramos 2500 personas de casi 100 distritos, y me di cuenta que en muy pocos lugares hay todos los talleres que hay en Olavarría: telar, danzaterapia, percusión, bellas artes, teatro, todo municipal. Más allá del rendimiento laboral, es lo que los hace sentir importantesâ€, expresó.
Por otro lado, respecto al CUD, Muia opinó: “Antes cualquiera obtenía un certificado de discapacidad. Los requisitos eran demasiado amplios. Ahora se va a tener en cuenta funcionalmente de qué manera lo discapacita para su vida diaria o para trabajar. La junta ahora hasta contempla la situación social. Por ejemplo, si un celíaco puede hacer su vida normal y el inconveniente que tiene es comprarse todo lo que tiene que comer, me parece bárbaro que tenga la planilla, pero si económicamente no lo necesita, yo no veo que esté malâ€, detalló.
La referente contó que “en comparación a cuando nació mi hijo, hace más de 40 años, ha cambiado muchísimo la situación de la persona con discapacidad. Hay escuelas, talleres donde hacen su vida social, pero a mi lo que más me impacta, es que ya no se habla más de capacidades diferentes ni discapacitados, si no que se habla de personas con discapacidad. Eso es muy importanteâ€, remarcó.
“Lo fundamental es que el cambio actitudinal permita que sean aceptados como una persona más que son, con sus virtudes, defectos, cosas que no pueden hacer y cosas que sí, igual que todosâ€, finalizó Rosa Muia.
