Enrique Mario Alfieri era el intendente de Olavarría en 1969, y estuvo en la cancha cuando el 15 de noviembre el equipo de la LFO recibió a Mar del Plata en el partido de vuelta de los cuartos de final del campeonato Argentino Copa “Adrián Becar Varelaâ€.
“Fue un día muy desgraciado. Yo la tengo en mi recuerdo como una cosa muy triste, muy sin sentido y salió barata, porque tendrían que haberse producido diez o quince muertes, si la gente que tenía responsabilidades en esa época no hubiera actuado con buen talante†recordó el ingeniero Alfieri y acotó que “siete días antes las dos selecciones habían jugado en Mar del Plata y a la gente de Olavarría la habían tratado muy mal, pero además los comentarios en la semana previa fueron azuzando a la hinchada y se fue armando un ambiente pesadoâ€.
“Cuando comenzó el segundo tiempo, no me acuerdo qué pasó en el partido, pero empezaron a llover botellas vacías desde la tribuna. La cosa no estaba todavía como para lanzar gases, pero el oficial joven que estaba al mando del operativo (era de una familia de Loma Negra) para mí se asustó, dio la orden desde el medio de la cancha de sacudir, y las bombas empezaron a caer cerca de nosotros, en la platea†relató Alfieri.
El ingeniero Alfieri, de anteojos negros, en la platea del Parque Carlos Guerrero.
Sentado en el sector plateas del Parque Carlos Guerrero, vio el partido cerca del actual presidente de Estudiantes, el doctor Carlos Víctor Portarrieu. Alfiere mencionó que cuando se inició la represión Portarrieu “se paró en un banco y les gritaba ‘no tiren, h... de p...’. A mi amigo Héctor Martín Eyheramendy, que en esa época era el presidente de la Sociedad Rural, le pegó uno de esos proyectiles en el hombro y lo volteó. Quedó tirado en el piso y yo veía cuando el público pasaba por arriba de élâ€.
“Cuando salíamos de la cancha rumbo a la puerta de lo que hoy es el Gran Gimnasio vimos que desde algún lado le rompieron la luz que llevaba arriba del techo a la camioneta Estanciera del comisario González, y el comisario se fue. Yo no podía encontrar a mi hijo mayor, que había disparado por el puente colgante de la cancha de golf, atacado por los gases†apuntó Alfieri.
“Como estaba sin auto, entonces pedí que me llevaran a mi casa, saqué el mío (un Ford Falcon Futura) y regresé al estadio como intendente municipal, no como espectador. Primero fui a la comisaría. El comisario no reaccionaba o no tenía a sus fuerzas dispuestas, entonces agarré el teléfono y conociéndolo a mi amigo Daniel García, que era el jefe del Regimiento, lo llamé y le dije: ‘Hay lío, pero te recomiendo no venir, porque puede pasar a mayores’; él me respondió: ‘Disculpame; tarde piaste, ya salieron los tanques’ y se vino con varios oficiales vestidos con equipo de polo†contó el ex intendente.
El ingeniero Alfieri subrayó que “Ya habían prendido fuego el micro de los marplatenses. Quién fue, no lo sé. Sé que hice una denuncia contra la policía por haber disparado los gases inoportunamente; me vinieron a ver de la regional y de todas partes para que la retire y nunca la depuse. El teniente coronel García ingresó al Parque con los tanques y sacó a los jugadores de Mar del Plata del vestuario, ya que la gente no los dejaba salir. Los tanques les salvaron la vida a los jugadores marplatensesâ€.
