Esta vez Carlos Ranalli apareció mucho más tarde que de costumbre para hacer frente a la requisitoria de la prensa.
A casi 20’ de silbatazo final de Bruno Bocca, tal vez para enfriar lo máximo posible una noche caliente, el entrenador de Racing hizo un análisis de la épica victoria 1-0 sobre Rivadavia de Lincoln.
“Es un partido que no puedo analizar después de las dos expulsiones antes de los 30·. No quedaba otra que cerrarse y hacer un súper esfuerzo físico. Como les dije a los muchachos en el entretiempo, si alguna vez pensaron que vistiendo esta camiseta se podían recibir de héroes, esta era la nocheâ€, fueron sus primeras palabras.
En cuanto a lo defensivo, donde se recostaron casi la totalidad de las energías, Ranalli argumentó que “debíamos evitar que la pelota llegue a las bandas, para que no nos tiren centros. Teníamos centrales importantes y el arquero, pero también era un riesgo. Se cerraron muy bien, hicieron un gran esfuerzo…â€.
Sobre la labor de la pareja de centrales (Ferreyra y Alarcón) sostuvo que “han ganado todo en las dos áreas. No conozco la historia, ni el armado de los planteles de Racing, pero no sé cuántas veces ha tenido la posibilidad de armar un plantel tal largo y de tanta jerarquía. Ojalá lo pueda mantener, porque la actualidad del club no es buena y no sé cuál va a ser la salida. Ojalá se pueda sostener, porque el compromiso de estos jugadores es muy valorableâ€.
De inmediato Ranalli se enganchó con el compromiso de este domingo, frente al puntero Defensores de Belgrano en Villa Ramallo. “Ahora vamos a la casa del puntero, que es un doble estímulo. Es un partido que no sólo podemos jugar, sino que queremos ganar. Sabemos que si lo ganamos estaríamos dando un paso muy grande en el objetivo que nos planteamos antes del inicio de la pretemporada†dijo.
No podía faltar un opinión suya sobre la autocrítica que se deben dos jugadores como Funes y Altamirano, expulsados en la primera media hora de juego. “Nosotros puertas para adentro hablamos mucho, y analizamos mucho las cosas, pero es difícil analizar estas dos expulsiones. Las dos amarillas a Funes no sé si las puedo discutir, ahora si el árbitro va a ser tan estricto para todos, fenómeno, pero el dos de ellos (Vesco) hizo un montón de infracciones, no bruscas, pero sí con una acumulación terribleâ€.
“En la segunda amonestación a Altamirano él me contó que hubo un patadón bárbaro al tobillo, y me lo dijo llorando en el vestuario. Yo estaba tranquilo con este árbitro, nos había dirigido muy bien, me parece muy correcto, muy estricto, que maneja el reglamento al límite†concluyó Ranalli.
