Un importante grupo de vecinos se sumó este miércoles a la marcha convocada en respaldo a un matrimonio que sufrió el alejamiento de sus hijos adoptivos por decisión del Juzgado de Familia y que reclama la restitución de los pequeños Mía de cuatro años y Diego de dos años.
Cerca de medio millar de manifestantes se convocaron frente al Servicio Local de Protección de los Derechos del Niño, ubicado sobre calle Bolívar, frente a la Plaza Álvaro Barros y luego se dirigieron hasta Juzgado de Familia, en calle General Paz - entre Vicente López y Alsina- donde pegaron imágenes de corazones en el frente de la sede judicial.
Jorge Bodanza, tío del corazón de los nenes argumentó “que la protesta es para que los chicos vuelvan al hogar de sus padres del corazón, que hace dos años y medio que estábamos conviviendo y por un problema judicial de algo que evidentemente no se hizo bien en su tiempo y forma".
“No nos parece bien que los chicos sean retirados de la manera que fueron retirados de su hogar y estén institucionalizados alejados de todos sus vinculos como si fueran delincuentes†sostuvo el familiar.
Los chicos fueron retirados de sus padres adoptivos hace unos 60 días por determinación de la titular del Juzgado de Familia, Inés Germino, junto con el Servicio Local de Protección a los derechos del niño, quienes tomaron la decisión de institucionalizarlos en el hogar Peñihuen también de nuestra Ciudad.
Bodanza precisó que “gran parte de la familia biológica de los chicos está con nosotros en la marcha porque siempre estuvieron de acuerdo por eso se firmó lo que se firmó. Ellos son los únicos autorizados a visitarlos†dijo.
Por su parte, Claudia Sarasola, docente y mamá adoptiva fue una de las impulsoras de la convocatoria. Frente a la sede del Servicio Local de Protección de los Derechos del Niño expresó: “nos juntamos para pedir que de una vez por todas se solucione este tema que es tan perjudicial para los chicos que habían construido un vínculo fuerte con su papá y su mamá y que de repente no importó nada y fueron quitados de ese seno que se les había construido†fundamentó.
“Pedimos que nos atiendan, que los nenes vuelvan a estar con quienes tienen que estar. Queremos que escuchen a los nenes que están llorando y pidiendo que se terminen estos papeles. Le pedimos a la jueza que es mamá que entienda. Los nenes no tienen que pensar en papales, tienen que pensar en felicidad.Los papeles los hacen los abogados†dijo Sarasola.
Por último, Claudia Bodanza, mamá del corazón de Mía y Diego, emocionó a los presentes con su palabra frente a la sede judicial: “mi marido y yo estamos seguros que en casa hicimos todo bien y se nota en los chicos. Cuando me los llevaron nos sacaron el alma. Queremos que los chicos vuelvan, como quiere su madre biológica y toda su familia. No habremos hecho bien un papel pero sí tenemos en claro el amor que día a día construimos en nuestra familia†concluyó.
