De tarde el sol entra por los ventanales orientados al sur. El taller está ubicado a 250 metros de la plaza central de Olavarría.
Adentro hay caballetes verticales, una gran mesa, flores, modelos, tableros de diversos tamaños, sillas, bancos altos, una computadora, un equipo de música y un hogar a leña.
En el taller se pinta, se dibuja, se realizan ejercicios creativos, se aprende a través de los grandes maestros y sobre todo se disfruta.
La directora es Silvina Serrano, formada en la Escuela Nacional de Bellas Artes de Buenos Aires y en la Universidad de las Artes de Berlín.
Ella misma cuenta que la pintura “es una de las manifestaciones de arte más primitivas. Es materia. Es elemental y su concreción, un hecho verdaderamente creativo. No hay una fórmula que diga cómo resolver un cuadroâ€.
“Así como me formé en distintas escuelas y países, bajo diferentes enfoques e incluso en culturas diversas como la argentina y la alemana, me interesa que mis alumnos tengan una visión rica y abierta en materia de arte. Por ello es que trato de no transmitir una manera particular de ver y de pintar†expone.
Silvina incentiva los trabajos libres, “donde la técnica se va dando en forma natural y no impuesta a prioriâ€.
Diseña ejercicios creativos según los deseos y necesidades de expresión de cada miembro del taller. Y recomienda el estudio de obras de arte de distintos estilos.
Estos estudios, además de ser una fuente de inspiración para la propia obra y un aporte al crecimiento cultural, representan un paso en el camino de la comprensión del arte y una excelente introducción en la pintura moderna y contemporánea.
El taller está pensado tanto para pintores avanzados, para aficionados, para aquel que quiere introducirse en el mundo de la pintura, como para aquel que busca liberar su fantasía a través de la línea y el color.
Además de los grupos de adultos están los de los niños. Estos talleres son dinámicos y entretenidos, el tiempo vuela.
La docente privilegia la labor creativa y los trabajos de imaginación. “Los ejercicios para ellos llevan un fuerte componente lúdico†explica.
“A veces dejo que aprendan de sus propios errores técnicos. La pintura me lo permite, otras artes no. Dejo que experimenten†destaca.
Para Silvina, “los niños manejan el color y la forma de manera instintiva y lo realizan maravillosamente. Por ello invierto en buenos soportes, papeles, telas y pinturas, para que sus obras no se conviertan en arte efímeroâ€.
De hecho decoró su casa con una bella obra; “Tarde soleadaâ€, regalo de Alan de siete años.
Los grupos son reducidos. En el momento hay grupos en formación. Así que: ¡Manos a la obra!
El taller ofrece una clase de prueba para los interesados, que pueden llamar al teléfono (02284) 420888 o enviar un e-mail a serranosilvina@yahoo.com.ar.
