Este sábado el merendero de barrio Belén “Lo de Tato” realizó los festejos por el Día del Niño, y además, inauguró su espacio propio luego de 12 años de brindar a los chicos y chicas de la zona un lugar donde merendar y socializar.
Con una gran propuesta de música, juegos, payasos y otros espectáculos, los niños y niñas fueron parte de una jornada cargada de alegría y emoción, así como los coordinadores del merendero, con el corte de cintas del salón.
“Hace 12 años en este mismo barrio comenzaba una historia que nadie sabía hasta dónde iba a llegar, Tato Santellan reunía cada tarde a los chicos de barrio Belén para jugar fútbol, entrenar y armar un equipo, y también les ofrecía una merienda. No había salon, techo ni comodidades pero había amor”, relató María Santellán.
Más de una década ofreciendo la merienda en la vereda durante todo el año con frío y calor, Santellán, expresó que “cuando hay cariño y compromiso y alguien te espera con una sonrisa y una taza de leche calentita, el frío pasa a segundo plano”.
Luján Moreno, una de las coordinadoras del Merendero, se capacitó en bioconstrucción, técnica con la que fue posible levantar el espacio.
“Con ella llegaron nuevas ideas y sueños, en marzo de este año apareció un nuevo desafío, la construcción de un nuevo tinglado para que el invierno no sea tan duro y los chicos puedan seguir viniendo”, recordó María Santellán, y sostuvo que no se detuvieron allí.
“Como suele pasar con los sueños, terminó siendo más grande, Luján se capacitó en bioconstrucción y con mucho esfuerzo comenzaron a levantar mucho más que un techo, comenzaron a construir un hogar, un salón hecho con barro, madera y paja, pero también solidaridad, trabajo, compromiso y amor”, reconoció.
Indicaron que al merendero asisten diariamente 35 niños y niñas del barrio, donde encuentran un espacio de socialización, juegos y aprendizaje.
