Alejandro Santillán, secretario general de AOMA Olavarría, adjudicó al freno de la obra pública la decisión de Loma Negra de parar un horno por el próximo semestre y planteó que el sector minero está atravesando una situación muy compleja.
“Si bien todos los años los hornos se paran por una cuestión de mantenimiento, lo que está sucediendo ahora es consecuencia directa del freno de la obra pública” dijo.
“No hay una proyección en sentido contrario y en el caso particular de Loma Negra tiene más de 750.000 toneladas afuera de los silos, así debe de tener aún más” especuló el dirigente gremial.
“Se habla de que van a parar seis meses los hornos, no un horno y el otro creo que ya estaba parado. No van a producir sino van concentrarse en el sector de molienda y embolsado” señaló.
Santillán amplió el panorama con la otra gran empresa olavarriense del sector: “Cemento Avellaneda está con la misma temática; tienen tres líneas de cemento para embolsar, que trabajaban las 24 horas seis días a la semana y con lo que hoy trabajan un turno por día en una sola línea alcanzan a cubrir la demanda”.
“Es un eslabón más de la situación que estamos atravesando y significa que se va a necesitar mucha menos mano de obra. Todos los compañeros que son de destape, todo lo que es trituración, transporte de piedra, todo lo que está detrás del horno también se para” amplió.
“Nos queda un camino bastante difícil por delante si esto no se reactiva” advirtió el dirigente gremial y recalcó que “es una situación a la que empuja el freno de la obra pública, no hay otra cosa acá”.
“Es visible que se terminen de parar todos los hornos que producían el 66% del cemento del país con las consecuencias para los muchachos que están dentro de la planta y los que están antes y los que están después de la producción del cemento, como el transporte y todas las actividades que mueven alrededor de la minería” remarcó.
Santillán hizo una reflexión acerca de la respuesta de algunos trabajadores. “Es sorprendente que estén viendo con buenos ojos esta situación o que no estén alarmados. En la piedra ya sabe la cantidad de puestos de trabajo que se perdieron y entiendo que esto va a venir en misma sintonía con los trabajadores del cemento” alertó.
Sobre las dos grandes cementeras del Partido, apuntó que “son empresas que tienen mucha espalda, pero con las nuevas leyes y al no tener ningún tipo de proyección sospecho que no vamos a pasar un buen año”.
En otro sentido, mostró incertidumbre acerca de la postura de los nuevos propietarios en el caso de Loma Negra. “Este nuevo inversor compró una deuda y ahora hay que ver a ver cómo se posiciona en el mercado, qué es lo que va a pasar, pero lamentablemente tenemos un panorama muy, muy fullero” dijo.
Como una broma macabra de esta coyuntura que está impactando en la economía olavarriense como nunca antes en 100 años de producción minera, la situación salta en el contexto de la celebración del Día de la Minería.