Loma Negra, a pocas semanas de cambiar de manos y volver a propiedad de empresarios nacionales, fue noticia por partida doble este miércoles en dos puntos tan distantes como antagónicos: Nueva York y Olavarría.
La cementera más importante de la Argentina presentó su balance del primer trimestre de 2026 en Estados Unidos con una mejora significativa en sus principales indicadores. Tras la publicación de los resultados sus acciones subieron 6,7% en pesos y los ADR avanzaron 7,8% en Wall Street.
La compañía informó ingresos netos por $218.739 millones, equivalentes a u$s 149 millones, con un crecimiento interanual de 1,1%, mientras que la utilidad neta trepó 44,2% hasta $40.627 millones.
De esta forma, el balance marcó un cambio de tendencia frente a trimestres previos, atravesados por menor volumen, presión sobre márgenes y una recuperación más lenta que la esperada en una coyuntura económica local desfavorable.
Como contrapartida, en un contexto de recesión en la Argentina y un brutal frenazo de la obra pública, este medio pudo verificar que Loma Negra paró por 6 meses uno de los dos hornos de la planta L’ Amalí.
“No es algo inédito, como trascendió para ahí, aunque no habría que divorciarla de la realidad económica que está viviendo el país” afirmó una fuente de un portal especializado en cuestiones económicas a la que tuvo acceso este medio.
Por otro lado, voceros de AOMA señalaron que todos los años se paran los hornos por mantenimiento o reparaciones “aunque lo normal es que se paren por 40 días en invierno”.
“En este caso puede ser que se pare por más tiempo debido a un exceso de klinker (la materia prima con la que se fabrica el cemento), una baja en las ventas. También depende del gas disponible y del costo del gas” añadió.