Kopelco S.A., la empresa responsable que fabrica la reconocida marca de Preservativos Tulipán, concretó un recorte drástico de personal. Tras los despidos, según detallaron sus directivos, la dotación pasó de 355 a 135 trabajadores directos, lo que equivale a la pérdida de 220 empleos y una reducción superior al 60% de la plantilla.
Felipe Kopelowicz, gerente general de la firma, atribuyó la medida a una marcada contracción del consumo interno, con caídas de ventas de hasta el 50% en algunos segmentos productivos de la empresa, especialmente en artículos de mano de obra intensiva como elásticos para indumentaria, globos y otros productos textiles.
"Tenemos caídas de ventas de hasta el 50% en algunos rubros. Nunca viví una cosa así", manifestó Kopelowicz en declaraciones radiales.
Nacida a fines de los años 80, Tulipán no es sólo una marca icónica en las góndolas argentinas sino que también ha sido un actor clave como proveedor del Estado en campañas de prevención de Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS).
Aunque el negocio principal de preservativos Tulipán, que incluye 12 variedades de profilácticos, geles íntimos y accesorios, resiste relativamente mejor gracias a su posicionamiento popular y competitivo (manteniendo o incluso ganando algo de share en un mercado general más chico), el conjunto de la operación se vio fuertemente afectado.
La empresa, fundada a fines de los '80 y con plantas en San Martín (Buenos Aires) y San Luis, también produce puntillas, cintas elásticas e hilados de látex. Kopelowicz expresó preocupación y decepción personal por la situación: “Trato de cuidar a mi gente, a mi micromundo y la verdad es que no lo estoy logrando. Me siento decepcionado por mí porque no lo estoy logrando”.
En tanto, el directivo mencionó también el impacto de la apertura importadora en sectores como el textil, que agrava las dificultades.
El ingreso de prendas confeccionadas y textiles del gigante asiático hace "imposible" la competencia para la fabricación local de elásticos y puntillas.
En este contexto, Kopelowicz cuestionó duramente la falta de comunicación con el gobierno de Javier Milei, asegurando que "nunca nadie llamó a la cámara" y que las medidas se toman sin conocer la realidad de la "industria real".
Además, se mostró escéptico sobre la reforma laboral. Dijo que la clave no reside en las leyes de contratación, sino en la reactivación económica.
"Puede hacer que alguien tome algún empleado más, pero si uno no se siente tranquilo en su trabajo, no va a consumir. Hoy la gente tiene salarios, pero no llegan", concluyó.