La Confederación General del Trabajo (CGT) destacó la contundencia del paro general de 24 horas contra la reforma laboral que impulsa el gobierno de Javier Milei. El cosecretario general de la central obrera y titular del Sindicato del Seguro, Jorge Sola, calificó la medida como “importantísima” y aseguró que el alto acatamiento se reflejó en la paralización de actividades en todo el país
En pleno debate por la Ley de Modernización Laboral, Sola afirmó que la huelga expuso el malestar social ante la propuesta oficialista y ante la situación económica. En ese marco, el integrante del triunvirato de la CGT señaló que la medida también cuestionó el rumbo de la administración libertaria y el avance del proyecto, que ya obtuvo media sanción en el Senado.
En relación con el alcance de la medida de fuerza, el líder sindical sostuvo que el impacto se sintió incluso antes del inicio formal del paro y que la adhesión se manifestó desde las primeras horas. “Ya desde ayer a las 10 de la noche los sectores fabriles con turnos nocturnos empezaron a dejar sus puestos de trabajo”, afirmó el dirigente al detallar cómo comenzó a consolidarse la acción gremial.
Con el correr de las horas, Sola afirmó que los informes de los gremios de todo el país ratificaron el alcance federal del paro. El dirigente cegetista señaló que la postal de calles vacías dio cuenta del alto acatamiento y agregó que distintos medios la señalaron como la medida más fuerte desde el inicio de la gestión libertaria.
Según las organizaciones sindicales, la respuesta alcanzó el 95%, mientras que la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) elevó la cifra al 98%. Frente a este panorama, el secretario general de ATE, Rodolfo Aguiar, endureció el tono contra el proyecto y sostuvo: “Esta iniciativa nos conduce a los trabajadores directamente al matadero. Es una ley criminal. Dejar de pagarle su salario a quien está realizando un tratamiento de quimioterapia y que no pueda sostener a su familia es una conducta delictiva”.
Por su parte, desde la conducción de la CGT aseguraron que la convocatoria tuvo un doble objetivo y que el paro general no solo buscó sentar posición respecto del proyecto de reforma laboral que debate la Cámara baja, sino que también expresó su rechazo al momento socioeconómico que atraviesa el país, producto del modelo libertario.
Sobre este punto, Sola describió un escenario crítico para la actividad productiva y sostuvo que la salida no depende exclusivamente del sindicalismo. “Las esperanzas estarán cuando haya un proyecto político que se oponga a este gobierno”, afirmó el referente, quien aclaró que la conducción cegetista ejerce una representación gremial y no partidaria, por lo que trasladó la responsabilidad a los legisladores que deberán votar la reforma.
Por último, el representante de la central obrera destacó el hecho de haber alineado a sus gremios más representativos para garantizar una participación contundente durante toda la jornada y agregó que “la adhesión es un apoyo y una unidad de concepción”, en medio de fuertes internas dentro del sector sindical.