En una recorrida matutina por la ciudad en la mañana de este domingo, las calles están prácticamente vacías. La tercera jornada de aislamiento obligatorio tuvo un importante acatamiento: salvo pocos casos, la gente no salió de su casa.
La situación inédita regala imágenes nunca vistas en la ciudad: un nulo tránsito, la zona de avenida Pringles con poca gente, y los pocos vecinos que salieron esta mañana, con los cuidados necesarios. Se hace un poco más habitual la presencia de barbijo y guantes para aquellos que buscan evitar el contagio del coronavirus.
Es el día más tranquilo de la semana, claro está, pero esta vez la gente eligió quedarse en su casa y hacer caso.
De refuerzo, patrulleros de las fuerzas policiales emiten, con un altavoz, el mensaje de quedarse en sus casas para respetar el aislamiento obligatorio dictado por el gobierno nacional.
