Entre 60 y 70 personas, en su mayoría mujeres, realizaron en el mediodía de este sábado una marcha a favor del ginecólogo Jorge Lescano, quien esta semana fue declarado por un tribunal de Azul penalmente responsable en cuatro hechos de “abuso sexual simpleâ€.
Las pacientes del ginecólogo cortaron el tránsito en Vicente López y Del Valle, donde se encuentra el estudio jurídico que representa la defensa de Lescano, en repudio a la condena y le manifestaron su apoyo al médico que a los pocos minutos salió con su esposa a saludarlas y a agradecerles en medio de llantos y abrazos.
En la escena también se vieron carteles más que sugerentes y hubo cánticos dedicados al fiscal Martín Pizzolo, quien inició hace dos años la causa que llevó a juicio oral a Lescano a raíz de varias denuncias recibidas en la fiscalía contra el profesional.
Uno de los carteles iba dirigido directamente al funcionario judicial: “Pizzolo, si investigás por olfato todo este tiempo estuviste resfriadoâ€. Otro, más implícito, que pedía “Cárcel a las cuatro estrellitasâ€. El que más sobresalía tenía impreso el mensaje “Justicia por Lescanoâ€.
Con todo, el ginecólogo se animó a hablar por primera vez en público tras el fallo que lo condenó esta semana.
Ante las pacientes de su consultorio Lescano las estimuló a “que esto sirva como ejemplo, que de acá en más no sigamos agrediéndonos, ni por Facebook, ni hacer marchas. La justicia va a existir y lo va a decir en su momento, para eso están las personas que se dedican a eso†aseguró.
“Nosotros somos seres humanos comunes y no ganamos nada haciendo debates de agresiones. Les pido que respetemos también a la gente que opina diferente y que tiene todo el derecho de hacerlo†agregó.
Lescano reveló en su breve discurso que seguirá atendiendo tras haber apelado la condena del tribunal azuleño y que a partir de ahora atenderá con una asistente a su lado. “Ustedes saben lo que yo las quiero de verdad, siempre he sido abierto así con todas y con todos. Nosotros vamos a seguir como siempre en el consultorio, con mi grupo de trabajo, mi esposa, con mi hermano, con mi secretaria y ahora con mi asistente, por supuesto, no veo a nadie si no tengo a mi enfermera al lado ahora†indicó.
Por último, reiteró que pretende “que esto sirva como ejemplo para no agredirnos†pero salió al cruce de sus detractores: “Hay gente que no me conoce y opina. No estoy adentro de una cueva, estoy en un consultorio abierto para todo el mundo y amo lo que hago, amo la ginecología y lo voy a seguir haciendo...†expresó ya invadido por la emoción del momento.
