Este sábado, 17 de diciembre de 2011, se cumplieron 19 años de la inauguración de Macola, la buena cocina.
El ya clásico restaurante de la Ciudad, que a lo largo de los años se fue adaptando a las nuevas tendencias gastronómicas, nunca dejó de hacer hincapié en su idea fundacional. Materia prima premium, acompañada por profesionalismo y experiencia en la cocina, que en definitiva hicieron de Macola un clásico de la buena cocina local.
Siempre en su mismo local, sobre calle Rivadavia, frente a la Plaza Central, tiene capacidad e infraestructura para satisfacer la demanda de sus más de 200 cubiertos, desde el mediodía hasta la noche y todos los días de la semana.
Su amplia y variadísima carta incluye desde hamburguesas hasta las exquisitas pizzas y calzonis, desde los pollos y lomitos hasta pastas de fina elaboración y excelentes y variados pescados y mariscos.
Es ya habitual también que nos sorprenda con nuevos platos y propuestas en forma periódica.
Un párrafo aparte merece su generosa carta de vinos. Desde su propia vinotera desembarcan en Macola los más variados cepajes y presentaciones, conformando una propuesta inédita a la hora de maridar sus platos con un vino que resalte sus sabores.
Este año, preparando los festejos por sus 20 años en 2012, comenzó con una serie de reformas y cambios en su local, modernizándolo con la incorporación de nuevo mobiliario, sistema de iluminación por leds de última generación, nuevos equipos de climatización y por último el frente del local, con nuevos colores y texturas.
Macola, la buena cocina, se convirtió desde 1992 en el lugar ideal para disfrutar en familia.
Esas familias que lo eligieron y lo eligen y que posibilitaron que se convierta en un clásico del buen comer en la Ciudad.
