Despedir a un animal de compañía es un trance difícil que, además, trae aparejadas cuestiones prácticas que se deben resolver en un tiempo corto. La manera de encarar esa instancia ha cambiado con los años y si antes muchos se deshacían del animal sin demasiadas preocupaciones, hoy ya no es así.
Diego Núñez integra el grupo que gestiona “La Arboleda” y no duda en afirmar que surgió a partir de una demanda de la comunidad. El es veterinario y junto a Mauro Castro y sus colegas Amanda Ormazabal y Patricia Karabin idearon y pusieron en marcha este proyecto que ya lleva nueve meses de vida.
“Somos un grupo de veterinarios y hacemos clínica y surgió la necesidad de un espacio donde disponer los restos de nuestras mascotas cuando se van”, explicó.
“Ya existía un cementerio acá en Olavarría que nos brindaba el servicio y cerró. Charlando entre nosotros surgió la idea porque la gente nos estaba pidiendo un lugar y nos preguntaba qué hacer con la mascota cuando fallecía”, detalló.
“Principalmente gente grande que no puede o no tiene posibilidades físicas de ponerse a hacer un pozo o no tiene un lugar físico. La verdad es que las casas tienen poco terreno, son cada vez más chicas o directamente la gente vive en departamentos”, detalló.
Reconoció que antes, cuando se moría una mascota se enterraba en el patio pero ahora, en muchos casos, ya no existe ese lugar.
“Uno de nosotros tiene acceso a un lugar familiar, así que empezamos con esto” relató Diego.
Acompañar los cambios
Patricia Karabin es otra de las integrantes del equipo y contó que el proyecto arrancó en enero del año de este año y muchos se fueron enterando a través del boca a boca. “Hay que tener en cuenta también el lugar que están ocupando las mascotas en una casa, ya son parte de la familia”, apuntó.
“Antes, cuando fallecían tal vez se los descartaba como si fuesen basura. Ahora, la gente les busca un espacio y se arma un entierro con respeto, con la idea de que estén en un lugar lindo y vuelvan a la naturaleza”, describió la veterinaria.
“Desde el primer momento la repercusión fue buena. Está pensado para todas las mascotas, de un tamaño aproximado hasta 50 kilos, que son los perros más grandes”, repasó Amanda Ormazabal ante la consulta sobre la respuesta de la comunidad.
“Nosotros ya tenemos un trato con los animales y con los tutores, entonces entendemos la situación que atraviesan”, destacó.
“Los mismos colegas nos derivan a partir de casos que les toca atender y coordinamos el retiro, ya sea en los domicilios o en las veterinarias. Después los llevamos al predio que no está cerca de la ciudad, está entre Hinojo y Sierra Chica, los enterramos, les ponemos una plaquita y les avisamos cuando ya está listo que lo puedan ir a visitar”, puntualizó.
“Lo intentamos hacer lo más simple posible dentro de nuestras posibilidades”, admitió.
También reconoció que les sorprende cómo la gente les va indicando lo que quiere hacer después, al punto que hay muchos que van cada domingo a visitar a su mascota. “Es un lugar al que llegás y es pura paz”, resumió.
Los desafíos de armar y sostener el emprendimiento son varios porque se trata de interpretar lo que las personas esperan y lo que puede concretarse como posibilidad. No obstante, ya llevan 40 servicios prestados.
“Y en esto de cosas que nos van pasando y no las habíamos pensado aparece el pedido para que la mascota de una persona pueda estar al lado de otra, de esa misma persona. Lo que sucede es que una falleció y la otra tiene 4 años y su expectativa de vida es de 10, 15 años, pero quieren que se entierre una al lado de la otra. Todos los días surgen este tipo de cosas”, reveló Amanda.
“Para la gente es muy importante saber adónde va a ir después ese perrito, esa gatita, después de su fallecimiento. El predio de La Arboleda es hermoso, es un lugar muy cálido. Llegás y tenés sonido de viento, de pajaritos, es tremendamente lindo. A mí me toca la parte más fúnebre que es hacer el pozo pero lo hago con mucho cariño”, cerró Mauro Castro.
Cómo contactarse
En Instagram se encuentra como @laarboleda y el teléfono es 2284-237900, al que solamente se pueden enviar mensajes.
