En la comarca del más grande, el reconocimiento a uno de los nuestros

Por Redacción

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Leandro Messineo está a años luz de Alberto Contador o Bradley Wiggins, pero también de cualquiera de los más esforzados gregarios del pelotón internacional principal del ciclismo.

Llama más la atención por el juego de palabras al que se presta su apellido, Messineo, quedándose con el inicio, Messi, el rey de su Argentina natal con un balón en los pies.

El ciclista triunfó en una de las etapas de la Vuelta a Bolivía que se está disputando y apareció el sobrenombre del ·Leo Messi de la bicicleta·, el mismo que sus más fervientes seguidores sacaron a relucir cuando se proclamó campeón contrarreloj de su país y de los Juegos Panamericanos el pasado año. Dos momentos cumbre que han permitido que por fin saltase a profesionales, a sus ya 33 años.

En un equipo modesto a nivel UCI, el San Luis Somos Todos argentino, que ha conseguido meterse en la categoría continental de América. Un éxito notable para Messineo, que ha estado compatibilizando sus ocho horas diarias en una empresa de software y su vida familiar (padre de dos hijas) con su afición por el pedaleo.

Este ingeniero de sistemas se pasó años lejos de la ruta por una doble fractura de cadera. Y también en sus buenos momentos ha vivido un calvario particular. Soñaba con estar en los Juegos Olímpicos de Londres, después de haber sido 35º en el Mundial CRI de 2011, pero se fracturó el fémur a principios de esta campaña. Tampoco pudo participar en los Panamericanos de Mar del Plata.

Fue un accidente tonto, cuando estaba prácticamente parado, llegando al hotel de concentración de su formación. Lloró tras el incidente, según cuenta él mismo, pero como dice en su página de facebook, "cuando hay voluntad hay mil recursos; cuando no hay voluntad, hay mil excusas".

Licenciado en ingeniería de sistemas, profesor universitario, ha vuelto a disfrutar con su escuadra, dispuesta por el gobernador de San Luis con la intención de disponer de equipo propio para el Tour que lleva el nombre de esta provincia argentina.

Además, forma parte de la selección albiceleste de ciclismo. Leandro Messineo no tiene fama a nivel mundial, tampoco es un crack en su país, pero cuando levanta los brazos al pasar una línea de meta lo hace el ·Messi· de la bicicleta. Un piropo de campeón.