Este domingo dio inicio el cuarto día de paro de los choferes de micros de larga distancia que mantiene paralizada la actividad en las terminales de todo el país.
El sábado, el Gobierno fijó el aumento salarial para los choferes de larga distancia en un 23% y dispuso que a partir de ese incremento el gremio de la Unión Tranviarios Automotor (UTA) deberá “dejar sin efecto” el paro nacional que afecta al transporte de larga distancia.
Pero la cámara que agrupa al transporte se rechazó el aumento por “inviable” y en consecuencia, el gremio de la UTA ratificó el paro por tiempo indeterminado.
Por su parte, el ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo, sostuvo que desde su cartera no se van a dejar extorsionar por los subsidios y que si no se levanta al paro van a haber sanciones contra las empresas a las que se va a acusar de llevar adelante un “lock out patronal”.
