Defensores aprovechó una tarde negra de Racing

Por Redacción

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Daniel Lovano / Infoeme.com.ar
Fotos: Alejandro Casamayou

Los indicadores preocupantes de Racing en cada partido de local, más allá de los desenlaces generalmente favorables, se profundizaron todos cuando logró ponerse en ventaja en el primer ataque del segundo tiempo, y desde entonces mutó en un pasivo espectador de la levantada de Defensores de Villa Ramallo, que en una sola tarde logró un par de cosas inéditas: marcarle y ganarle por primera vez al chaira.

Esa soledad de Jorge en la contención quedó más desnuda que nunca, lo mismo que la rapidez para perder el balón, que le había costado un empate doloroso con Rivadavia de Lincoln y una remontada casi milagrosa de los sanjuaninos.

En la ocasión le tocó un equipo que hace un culto de manejo de la pelota; cuando se vio perdedor hizo diferencia en varios duelos individuales y se terminó llevando una victoria a la que no le entra un cuestionamiento.

¿De dónde sacan jugadores con tan buen pie estos tipos de Ramallo, se preguntaba la gente en la platea? Y es verdad. El futbolero lo descubrió hace dos años y medio en la cancha de Ferro, y lo confirmó el campeonato pasado en el Argentino A.

Se fueron varios, pero los que tomaron la posta dialogaron en el mismo idioma: Cevallos (un pequeño diablo con la pelota en los pies), Aguirre, Francisco Hernández, el mismo Tabone, juegan a jugar y con “fútbol” (como dice el tablón) dieron vuelta la tortilla.

En el primer cuarto de hora algo insinuó; Defensores le quitó la pelota a Racing y la manejó con criterio a partir de la astucia de Francisco Hernández para trabajar a espaldas de Jorge, más la movilidad de Ceballos y el reconocido buen pie que tiene este equipo, pero sin profundidad.

Lograba el objetivo de sostenerla lejos de Schomberger, pero casi tanto como de Mocoroa. Bastó que Jorge ajustara los espacios, ese control de pelota se diluyó, y el juego se trasladó a los modos que propone Racing: presión, salida rápida, llegada con mucha gente.

Por eso no extrañó que la primera clara fuera de los chairas. Corner de Berdún desde la derecha, taparon el cabezazo de Vazzoler y la volea de Ferreyra terminó en el palo izquierdo de Schomberger.

Racing era un poco más, pero no completaba la obra por la “ausencia” de los volantes externos: perdido Linares en la derecha, confundido Berdún en la izquierda, sin demasiados espacios para Vazzoler. De igual modo, por empuje las ocasiones siguieron apareciendo en escena: Jorge puso un gran pase vertical para Altamirano y Schomberger resolvió de manera heterodoxa (trabando con Altamirano en el borde de área); Altamirano robó una salida, y la pelota quedó demasiado larga; Molina metió una buena trepada que no alcanzó receptor por el medio; Schomberger evitó primero lo que parecía un gol olímpico de Berdún y después un tiro libre venenoso de Abán que se metía en el ángulo.

Aunque en posesión estuvieron parejos, las cuentas de Ramallo cerca de Mocoroa era más austeras: un desborde de Aguirre en la derecha que cerró Alarcón y una escapada de Tabone que resolvió en forma notable Mocoroa.

Antes del descanso, le quedó a Racing un tiro libre indirecto por el eje de la cancha; Abán tocó para Berdún y el zurdazo besó el palo izquierdo. Al regreso Ferreyra optó por no tirar una pelota parada al área, jugó con Jorge, Draghi ganó la trabada a Ceballos y puso la pelota en la cabeza de Vazzoler.

¿Qué mejor panorama? No muy distinto a los partidos anteriores que logró algo complicado para estos tiempos, como lo es ponerse en ventaja como local. Todo lo contrario, Racing se descompuso desde el punto de vista táctico, un panorama que se terminó de complicar con rendimientos individuales muy por debajo de lo normal. Salvo Mocoroa, y alguno más.

Mignacco avisó con un desborde por la izquierda (como Parisi en la rebelión de Desamparados) y apareció el cierre milagroso de Molina en el primer palo; un centro de Sadauskas cruzó toda el área chica. Se veía venir, hasta que Draghi arriesgó un pelotazo cruzado, recuperó Felicia, abrió para la izquierda y -como contra Unión- el pelotazo encontró muy en línea a los centrales. Tabone se fue sólo y resolvió con un toque sobre la salida de Mocoroa.

Tampoco hubo reacción. Más, Mocoroa apareció otra vez con una gran respuesta para tapar un balazo de Aguirre desde la derecha. La dupla vio a racing malherido y se la jugó con el ingreso de Bulgarelli y el chiquito pagó con creces: apareció a las espaldas de Draghi, evitó la barrida de Alarcón con un toque y sirvió el centro atrás. Cuando Tabone estaba por definir lo bajó García Lorenzo.

Palacio tomó el penal, su derechazo fue a la izquierda de Mocoroa, que metió una estirada fenomenal, con tanta mala suerte que la pelota dio en el palo y quedó mansa para el ex Villa Mitre.

En la adversidad, no hubo rebeldía, porque tampoco hubo juego. Racing distó de ser el Racing que todos conocen, y el partido se fue apagando con la comodidad de Defensores para sostener la ventaja hasta el final sin un solo apremio defensivo.

Esta es la síntesis del partido:

Racing A. Club: Martín Mocoroa; Cristian Draghi (ST 36m. Jospe Loncón), Alberto Alarcón, Claudio Ferreyra, Ezequiel Molina; Walter Linares (ST 12m. David García Lorenzo), Ramiro Jorge, Juan Berdún; Francisco Vazzoler; Gonzalo Abán y Oscar Altamirano (ST 12m. Roberto Dovetta). DT: Diego Torrente

Defensores de Villa Ramallo: Nelson Schomberger; David Sadauskas, Roberto Palacio, Walter Del Río, Leonardo Mignacco; Claudio Cevasco; Juan Aguirre, Damián Felicia (ST 45+2m Cristian Martínez), JUAN CEBALLOS; Francisco Hernández (ST 21m. Bulgarelli); Emiliano Tabone (ST 39m. Plá). DDTT: Gómez - Storti

Goles en el Segundo tiempo: 1m. Francisco Vazzoler (RAC); 9m. Emiliano Tabone y 23m. Roberto Palacio (DVR)

Amonestados: Jorge, Molina y Vazzoler (RAC)
Del Río, Ceballos, Sadasuskas, Palacio (DVR)
Incidencias: ST 21m. Mocorora rechazo un penal ejecutado por Palacio, quien convirtió en el rebote

Arbitro: Bruno Bocca (7), de la Liga del Sur
Estadio: “José Buglione Martinese”


LA FIGURA
Juan Ceballos: un pequeño que no debe superar el metro sesenta de altura, hizo estragos con su habilidad por delanter. Algo había mostrado en el primer tiempo, pero explotó cuando Defensores quedó en desventaja.