De la Vega y Aldirico, concepto a concepto

Por Redacción

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Daniel Lovano / Infoeme.com
Fotos: Josefina Bargas

Empezó la charla futbolera y apenas si fue interrumpida cuando apareció el mozo de la confitería del Hotel Santa Rosa para ofrecer algo con que matizarla. Poco menos de media hora con el grabador encendido, casi otros 60’ off de record para tocar los temas de la actualidad que los atañe y otros.

El entrenador de El Fortín Enrique De la Vega y su colega de Estudiantes Cristian Aldirico aceptaron sin condiciones juntarse antes del debut en el Torneo del Interior, que los enfrentará este domingo a las 18 en el estadio “Ricardo Sánchez”.

Estaban a menos de 48 de terminar con la espera. “No vamos a llegar en el ideal. En fútbol nunca alcanza el tiempo y si hoy me dijeran que el campeonato comienza el 29 de enero estaría contento; soy nuevo en El Fortín, y no vendría mal algunos días más para que los jugadores me conozcan mejor y yo a ellos. Por ahí 35 entrenamientos, para un torneo tan exigente como el TDI, no alcanzan” explicó De la Vega.



“En mi caso exactamente lo mismo -dijo Aldirico-. El tiempo nunca alcanza, sobre todo para pulir los detalles. La diferencia que encuentro con la preparación de un equipo del ascenso es que por ahí el tiempo es el mismo, pero da más posibilidades; acá resbalás y te quedás sin nada”.

Sin embargo, el DT de Estudiantes afirmó que hay cuestiones a las que no se renuncian, a pesar de los condicionamientos: “Yo tengo mi forma de jugar y voy a tratar de llevarla a cabo con mucho o poco tiempo. La mayor cantidad de tiempo da más chances de que el jugador pueda apegarse a las maneras, pero siempre vamos a tratar de hacer lo mismo: manejar la pelota, tratar de ser protagonistas a partir de la tenencia y desde ahí encontrar los espacios. No me va a cambiar la idea, como tampoco lo hizo un mal proceso anterior, porque los entrenadores tenemos el privilegio de poder llevar a cabo lo que sentimos a través de nuestros jugadores”.

Enrique quedó marcado por su trabajo al lado de Gustavo Romanello en Ferro de 2010. “Los jugadores son distintos y no se pueden usar sistemas que fueron exitosos en otro club con otro grupo. A mí me gusta el buen juego; la idea siempre es presionar arriba y jugar con la pelota contra el piso, lo que pasa es que a veces es difícil plasmar el estilo que uno quiere en una competencia tan corta. Debería haber sido al revés: ocho meses de trabajo en el campeonato local y después jugar el Argentino C” sostuvo.

Aldirico, después de verbalizarlo, pudo trabajar en un contexto bien olavarriense, donde las herramientas pueden no ser iguales a las que estaba acostumbrado. “Yo no quiero jugadores profesionales; quiero un jugador profesional, pero con espíritu amateur. Que tengan ganas de ser mejores, de jugar por el conjunto; que el jugador piense como profesional ha hecho que el fútbol sea peor de lo que es. Debe querer jugar bien además de ganar”.

“Me ha pasado que como jugador profesional quería ganar de cualquier manera para cobrar el premio y tener una semana tranquila, pero de esa manera a la vuelta de la esquina estaba la derrota” argumento y acotó: “Cuando me tocó dirigir me di cuenta rápidamente, pero antes no lo entendía de esa manera. El jugador no puede sufrir el partido; no puede entrenarse toda la semana y después esperar que se termine lo antes posible porque hizo un gol a los 5 minutos. ¿De qué sirve?”.

No son muchos los torneos que juntan los dos extramos generacionales, pibes muy chicos con todo por delantes y veteranos de mil batallas. El Fortín y Estudiantes los tienen.

En cuando a las promesas, De la Vega hizo hincapié en que “(Eduardo) Maldonado es un chico que ya ha jugador un TDI, pero aún le falta pegar un salto; Volonté es otro chico que ha estado tapado; también Di Bello tiene muchas condiciones, aunque no arranque jugando, y Salvareschi ha jugado este campeonato la temporada pasada pese a que casi es un chico de divisiones inferiores”.

Aldirico apuntó que tiene “chicos jóvenes con varios Argentinos encima; la contra de eso es que el TDI permite jugar de 6 a 10 partidos, y en tres años juntan 30, y eso es muy poco. Tengo la esperanza de que los defensores Labarrieta, Barraza, Carlucci puedan seguir creciendo en lo que tiene que ver con el temple, pero el jugador que me deslumbra es Roldán y tengo la esperanza de que haga un buen torneo. Me siento identificado con un jugador como Roldán”.



En el otro extremo están Ismael Palmieri y Gustavo Guevara. Acerca del “Indio” el DT fortinense indicó que “El Fortín es un plantel muy joven y las voces de mando no se hacen, sino nacen. Gustavo ha sido toda su carrera un líder, cuando empezó en Racing o en las grandes campañas de Huracán de Tres Arroyos”

Aldirico no ahorró elogios para el compromiso del “1” sierrachiquense: “Es un profesional dentro del amateurismo. Es un jugador que desde el inicio hasta que preparemos el partido con El Fortín no faltó a un entrenamiento, nunca llegó tarde, siempre pide más teniendo 41 años. Mi ayudante de campo me dice que no puede hacerlo parar porque siempre quiere más y eso tiene que ser un reflejo para los más chicos. Lo pibes que vienen surgiendo no tiene la experiencia ni lo han superado”.

“Si pudiera elegiría a un jugador con proyección de futuro, pero el que se gane el espacio deberá hacerlo con sacrificio, y a Ismael no lo han podido desbancar, y eso es muy meritorio” ponderó.

Hablaron también del horizonte que proyectan en el TDI. “Sí, creo que me gustaría ser candidato y protagonista, pero eso sólo hay que demostrarlo, no decirlo, y se demuestra jugando de local y de visitante de la misma manera, poniendo la pelota contra el piso en el Parque o en la cancha de Bolívar, y si toca en un clima adverso contra ante 5000 hinchas, lo mismo. Después, todo lo previo es chamuyo” enfatizó Aldirico.

“Siempre arranco desde una postura de mucha humildad y quiero que mis jugadores lo sepan. El rótulo de candidato se hace partido a partido, con los resultados y el rendimiento, pero nunca inculcarle eso al jugador antes de empezar un campeonato” agregó De la Vega.

“El Torneo del Interior es más de momentos, que de jerarquía. De vuelta, todo muere donde nace el partido, y no hay más excusas” opinó el entrenador bataraz y su interlocutor completó el concepto desde una experiencia invalorable: “Me tocó estar, no como técnico sino como asistente, y pudimos ganarlo con Ferro. Yo digo que es el torneo más difícil del fútbol argentino. Nosotros jugamos 8 playoffs y uno se sube al colectivo sin saber si el lunes va a volver a trabajar o no. Es psicológicamente difícil; por eso tienen mucho que ver lo hombres que integren los planteles”.

De la Vega y Aldirico llevan más de un mes de convivencia con sus planteles, y escrutadores de los rostros de sus dirigidos se animaron a especular lo que se puede ofrecer este domingo en el Urquiza.



“Más allá de los últimos Estudiantes - El Fortín, de la rivalidad y de la tensión que hubo en algunos partidos, nuestro grupo está esperando muy tranquilo y yo tampoco les he transmitido nerviosismo. Es un partido muy importante, pero es uno más porque son seis finales” señaló De la Vega.

“La expectativa es si todo lo que se trabajó se puede plasmar en la cancha, y la tranquilidad debe ser que este partido no define nada, ni deja afuera a nadie. Tenemos que desdramatizar para que se pueda ver mejor fútbol y que los equipos se puedan desarrollar, porque la realidad es que si no lo hacemos en este partido, más va a costar en el siguiente” fue el concepto de Aldirico.

Se apagó la luz roja del grabador, pero la charla se mantuvo encendida, y después de casi una hora se dieron un apretón de mano y se despidieron hasta este domingo a la tarde.