Buscan adaptar un sistema de separación de residuos

Por Redacción

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Un vecino de Olavarría impulsa una propuesta para el reciclado de residuos domiciliarios mediante la adaptación del sistema que se aplica desde hace algunos años en la ciudad brasileña de Curitiba. Se trata del arquitecto Jorge Hugo Figueroa, quien ya habló con autoridades municipales, formó el grupo “Residuos en Olavarría” en Facebook y busca espacios donde exponer el tema.

En Curitiva se implementa desde hace varios años el programa “Basura que no es basura”, que convoca a los habitantes a separar los residuos en sus casas para entregarlos de esa forma a un sistema que les devuelve beneficios por la participación. Según da cuenta un video subido al grupo, el sistema aumentó notablemente la cantidad de residuos reciclados y ganó espacios en el relleno en el que depositan los restantes residuos.

Figueroa mantuvo contactos con la Dirección municipal de Medio Ambiente y con la Agencia de Desarrollo Local desde donde mostraron interés y quedaron en analizar el tema, junto a otras propuestas referidas a tratamiento de residuos. Figueroa aclaró que intentó reunirse con Eseverri, pero hasta ahora no ha sido recibido.

En una entrevista con infoeme.com contó la idea y expuso los principales lineamientos.





¿De qué se trata la propuesta?

Lo que estoy proponiendo es adaptar un proyecto que hace muchos años está funcionando en Curitiba, Brasil, que trata sobre la separación de residuos domiciliarios. Básicamente, lo que ellos hicieron allá fue ofrecerle a la gente que llevara separados los residuos en metal, papel, plástico, vidrio y orgánico. Se lo canjeaban por frutas y verduras, reducción en los impuestos o se les daban boletos de colectivos. Por eso digo que la idea es adaptar eso para acá. Lo que generalmente se ha hecho en Argentina es copiar, pero en realidad son diferentes sociedades.

¿Cuál es la principal diferencia?

Curtiba tiene 2,1 millones de habitantes. Esa era una de las críticas que me hacían, que el impacto sería diferente por la poca cantidad de habitantes de Olavarría. Justamente funciona en una sociedad muchísimo más grande que Olavarría.

¿Cada cuánto se realiza el intercambio en Curitiba?

Tengo entendido que es cada 3 o 4 días.

¿Las personas llevan los residuos o hay recolección por las casas?

En algunos lugares los llevan las personas a galpones y en otros van los camiones hasta determinado lugar donde se hace el intercambio. Lo que se ha hecho allá es poner en puntos estratégicos de la ciudad los galpones donde la gente lleva los residuos, ahí los entrega, se toman los datos y ya mismo ahí se ponen los residuos en containers separados y se derivan.





¿Es decir que en el mismo momento que se dejan los residuos se entregan los alimentos o los boletos?

El intercambio se hace en el mismo momento.

¿Qué hacen en Curitiba con los productos que recolectan?

Tengo entendido que lo que es orgánico se utiliza como abono. Y en este caso, habiéndolo hablado en una primera entrevista con la ingeniera Nora Quiroga (directora municipal de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable), ella me dijo que lo orgánico podría destinarse a la planta de biogás. Y después todo lo que es plástico, papel y vidrio se vende a empresas que después lo reciclan. Hay empresas que compran esos productos.

¿Qué problemas tuvo el sistema en Curitiba?

Uno de los problemas que hubo y que pude encontrar en Internet tenía que ver con la caída en los precios de los productos reciclados y con los lugares de acumulación de los productos. Pero son todas cosas a resolver, tiene que ver con pro y contra, pero no son cosas que no se pueda encontrar solución.

¿Cuál es otra de las críticas que te plantean sobre el tema?

Me preguntan porqué había que poner un incentivo: eso se aplica en muchos lugares del mundo. En España por ejemplo, si construís y las carpinterías tienen rotura de puente térmico, que es aislar térmicamente una propiedad, vas a consumir menos energía lo cual eso es bárbaro para el problema del calentamiento global, y a esa persona se le hacen descuentos en los impuestos. Y ese tipo de incentivos se hacen en todo el mundo. Mi propuesta es esa, por el lado de los impuestos, si se puede hacer una reducción a las personas que lleven separados los residuos. Y si no se puede hacer así, por lo menos ponerlo como debate. Tener una alternativa al relleno o quema de los residuos.

Dijiste que hablaste con la directora municipal de medio ambiente, Nora Quiroga, ¿cómo se dio la entrevista y cuál fue la respuesta?

En un primer momento tuve esa entrevista, una charla con la ingeniera Quiroga, y quedamos en que se iba a hablar en una segunda entrevista con Rosario Endere de la Agencia de Desarrollo Local. Fue pasando el tiempo y tuvimos esa entrevista con las dos. En lo que quedamos en ese momento fue que ellas lo iban a estudiar porque había más propuestas, una de una cementera y otra de un grupo de vecinos. No sé en qué consisten las propuestas, tengo entendido que lo de la cementera es quemarlo todo en los hornos.





¿Qué se habló en la entrevista?

Ahí surgieron varias críticas: el tamaño de la población, los incentivos, si las familias que participaban del sistema eran de clase social media alta o baja. En un principio ellas pensaban que las familias de un poder adquisitivo medio-alto eran las que más iban a sumarse al sistema, pero en Curitiba se demuestra que es al revés, encontraron en el sistema una fuente de reducción de gastos.

Lo que me decían es que se trabaja desde la Municipalidad en concientizar. Yo no estoy en contra, lo que sí me interesa más es que se concientice pero que se acompañe con una decisión contundente. Porque lo que digo es que se concientiza a los alumnos en las escuelas para que lo trasladen a la familia, pero disiento en el grado de efectividad teniendo en cuenta que las familias hoy por hoy son disfuncionales o los dos padres trabajan y se rompe un poco la cadena de diálogo. Creo que con hechos concretos es como se avanza en el urbanismo.

Y trabajando sobre los barrios. Me interesa muchísimo trasladar esta problemática a las sociedades de fomento, reunirnos en mesa de debate con los distintos actores sociales de Olavarría.

¿Cuál fue el objetivo de la formación del grupo en Facebook?

En general hay mucha gente que está dispuesta a charlarlo. Buscamos un lugar. La idea del grupo en la red es difundirlo.

¿Qué queda por hacer?

Yo estoy dispuesto a viajar a Curitiba o a contactarme telefónicamente con las autoridades porque es algo que me parece que está muy bueno. Es un proyecto que está premiado y reconocido. Curitiba es una ciudad que tiene una similitud geográfica muy parecida a la nuestra, tienen hasta canteras. Tienen un sistema de reutilización de canteras, un sistema muy bueno de transporte público. Estaría bueno ver qué se puede adaptar para aplicar a Olavarría.