Una deuda pendiente

Por Redacción

Uno de los temas que la provincia y el país en general tiene desde hace tiempo como materia pendiente es la discusión a fondo del federalismo fiscal. Que significa esto? Que la Provincia necesita un Gobernador y no un delegado del Poder Ejecutivo Nacional. Es deber de todos los bonaerenses lograr un adecuado régimen de coparticipación automática de fondos a favor de la provincia, solo así vamos a conseguir un federalismo en el cual los gobiernos provinciales no van a depender del humor de la Casa Rosada.

La provincia de Buenos Aires está atravesando por una situación económica crítica, en el 2007 el déficit presupuestario era de 300 millones, en el 2008 paso a ser de 3.000, en el 2009 subió a 5.800 y para el 2010 se estima un déficit de 5.400 a lo cual hay que sumarle los aumentos salariales que puedan surgir, con lo cual se podría estar hablando de un mínimo de 10.000 millones de pesos en contra. Por que pasa esto? Porque no está la decisión del Gobernador de reclamarle a la Nación lo que le corresponde en concepto de coparticipación. Uno de los motivos por el cual Felipe Solá comenzó a ser vetado por Nación fue porque en el 2005 le reclamó al entonces Presidente Néstor Kirchner, el dinero que se le debía a la provincia. Pedido que no encontró una respuesta favorable a Buenos Aires.

En la actualidad, por qué los gobernadores Alberto Rodríguez Saá (San Luis), Juan Schiaretti (Córdoba), Eduardo Brizuela del Moral (Catamarca), Oscar Jorge (La Pampa) y Hermes Binner (Santa Fe) presentaron diversas demandas ante la Corte Suprema contra el Estado nacional en reclamo de una mayor coparticipación de los recursos públicos, y la provincia de Buenos Aires no?. Se cumplieron dos años de gestión y desde el Ejecutivo no se han tomado medidas al respecto. En ese sentido, el diputado nacional y ex gobernador bonaerense, Felipe Solá y el ex gobernador de Entre Ríos, Jorge Busti, se presentaron ante la Corte Suprema de Justicia para reclamar por el manejo de los recursos de la coparticipación federal que realiza el Poder Ejecutivo

El déficit estructural de la provincia se podría empezar a resolver si se trabaja para que la provincia logre el 10% del impuesto a las ganancias, la coparticipación de los créditos y débitos bancarios o la participación de la provincia en los ATN. O, también, reclamando una mayor coparticipación del impuesto al Cheque y del impuesto a las Ganancias.

Actualmente una parte de la coparticipación es fija: $ 650 millones que era el Fondo del Conurbano siguen siendo 650 millones, desde hace 18 años.

Para el Gobernador Scioli resulta más fácil buscar financiamiento en el bolsillo de la gente y en el endeudamiento, lo cual demuestra un error de apreciación, en vez de reclamar los fondos que le corresponden a la provincia.

La Provincia aporta hacia la Nación el 35 por ciento del PBI, el 50 del PBI industrial, tiene el 40 por ciento de la población del país, el cordón del Gran Buenos Aires sigue recibiendo permanentemente gente del interior, los índices de pobreza son enormes y recibe de coparticipación un poco más del 20 por ciento.

A modo de ejemplo, cada bonaerense recibe proporcionalmente $315 por año de transferencias, en tanto el habitante promedio del resto del país recibe $724 por año, y en algunas provincias alcanza los $2.500.

La Constitución Nacional de 1994 estableció en su artículo 75 que corresponde al Congreso Nacional aprobar una ley que asegure a las provincias “la automaticidad en las remesas de los impuestos coparticipados”, la Constitución es clara ya que establece que la distribución entre la Nación y las provincias ”...contemplará criterios objetivos de reparto; será equitativa, solidaria y dará prioridad al logro de un grado equivalente de desarrollo, calidad de vida e igualdad de oportunidades en todo el territorio nacional”. Esto, al no cumplirse, explica la actual concentración de los recursos en manos del Tesoro Nacional en desmedro de la totalidad de las provincias.

La disposición transitoria 6ª prevé que la ley de coparticipación debía sancionarse antes de finalizar 1996. Estamos en el 2010 y seguimos esperando.

Historia de la coparticipación

La coparticipación federal de los impuestos nacionales entre la Nación y las Provincias se constituyó en 1935 después que la Nación creara nuevos impuestos directos como el entonces denominado impuesto a los réditos. En 1975 se incrementa la coparticipación automática al 52,4 % de la recaudación total de impuestos nacionales. Durante el “proceso” se reduce la participación provincial y en 1982 se ubica en el 32 %. La entonces vigente ley caducó a fines de 1984, y recién a fines de 1987 Antonio Cafiero junto al Presidente Ricardo Alfonsín logran aprobar la Ley 23.548, la cual estableció que del total de recursos nacionales recaudados el 42,34% sería retenido por el gobierno nacional y el 57,66% iría a las provincias (56,66 por ciento de manera automática y uno por ciento como aportes del Tesoro). Este nivel de coparticipación provincial constituye el máximo valor histórico.

Hoy se transfiere automáticamente a favor de las provincias apenas el 27% de la recaudación nacional, o sea el valor más bajo de los últimos cincuenta años.

Bien, hasta acá todo parece tener un carácter muy técnico, para que se tenga una idea más concreta, más en el terreno de lo cotidiano, a mayor coparticipación mayor capacidad para financiar servicios esenciales. Por ejemplo uno de los temas que más nos preocupa hoy por hoy a todos los bonaerenses es la inseguridad. La falta de seguridad difícilmente será superada sin un adecuado régimen de distribución automática de recursos fiscales (más recursos es igual a más policías, patrulleros, más educación, más fuentes laborales, más salud y demás).

Y esta situación no es noticia nueva, ya en la época de Felipe Solá se realizó un informe de situación denominado "Estimación de las necesidades de gasto en las provincias argentinas" en el cual se indicaba que el principal territorio (Buenos Aires) gasta "muy por debajo" de sus necesidades. "Es sabido que la provincia es el principal aportante en términos netos al sistema coparticipación federal de impuestos, lo cual sin duda afecta sensiblemente su capacidad para financiar servicios esenciales", señaló el estudio preparado por el ex ministro de Economía provincial Gerardo Otero.

Si Nación lo desea, a Buenos Aires le corresponderían casi 5.200 millones de pesos por año en concepto de coparticipación. Es decir que podría cubrir su déficit primario sin necesidad de endeudarse o crear nuevos impuestos.

Cuál es la solución? debe existir una firme decisión política (y en este punto destaco que la misma debe ser sin distinción de banderas políticas) para reclamarle a Nación lo que legalmente le corresponde a la provincia en concepto de coparticipación. Es insostenible que en el año del Bicentenario, Buenos Aires este dependiendo del goteo del Ejecutivo nacional. Como bonaerenses es un deber ponernos al frente de esta lucha, y ese deber es aún mayor en aquellos que tenemos un rol activo en el mundo de la política.

Diputado Mario Cura – Bloque Peronismo Federal – E-mail: diputadomariocura@gmail.com