Una curiosidad de la construcción local: la grúa que construye edificios en tiempo récord

Por Redacción

---------------------
Imponente. Capaz de levantar hasta seis toneladas. Su estructura autoportante le permite subir 35 metros y con la ayuda de otra estructura puede alcanzar los 140 metros de altura. Es una moderna grúa, de origen chino y constituye una novedad para la construcción de edificios en nuestra ciudad.

Puede verse a esta gigante máquina, de color amarillo, en el predio ubicado en la calle Rivadavia, entre Colón y Álvaro Barros y, a su vez, cuenta con otra salida por calle Vicente López. Allí la empresa Imzama – Potes está construyendo desde hace meses un moderno edificio de doce pisos.



Una grúa similar, aunque de menor tamaño, ya había sido utilizada por la misma empresa para la construcción de otro edificio en la ciudad, ubicado frente a la sede del correo. El empleo de esta maquinaria es más frecuente en las fábricas, donde incluso poseen mayor capacidad de carga y pueden alcanzar hasta los 120 metros de altura.

La grúa es usada para aprovechar el tiempo en obra y no acarrear material a mano, lo que facilita significativamente la tarea de los obreros. Así se reducen los costos y la duración de la ejecución de la obra. En el caso del edificio de la calle Rivadavia, el plazo de obra es de un año y medio, y ocho de esos meses serán empleados para el armado de la estructura de hormigón.




Para construir el montaje de la grúa fue necesario realizar una base gran tamaño. Según explicó Pablo Furlan, uno de los responsables de la obra “La base es bastante grande, pasa que bueno, está combinada con otras columnas, pero tiene más o menos 7,5 metros x 8 x 1 metro de alto y está anclada. Tiene, adentro, un marco postrado en la base y más que nada para la base fue que se trajo una grúa móvil, más chica, que montó dos tramos y después la jaula que se usa para trepar. Después con otra grúa, más grande, subimos la pluma, la contrapluma y los contrapesos”.

Una vez realizado el montaje, la grúa es utilizada para levantar materiales, palets con bloques, barras de hierros y los tachos de hormigón para llenar las losas y columnas. La grúa queda en el lugar de la obra hasta que se finaliza con la construcción del edificio. Posee su cabina arriba del puente, lo que favorece una vista panorámica y sin obstrucciones para el operario.




Otra de las ventajas de la grúa es su función “autotrepante”. Es decir, su capacidad para ir agregando tramos automáticamente hasta un cierto nivel de altura. También puede actuar a la inversa, desmontándose en varios tramos hasta quedar a un costado para que pueda ser desarmada con la ayuda de grúas más pequeñas.

Con respecto a la seguridad, la grúa esta certificada por un ente nacional y posee limitadores de fuerza y de giro. Asimismo, el operador o “gruero” debe contar con una habilitación especial para realizar estos trabajos.




El contacto del operador con el resto del equipo se hace por radio, menos en los casos en que el gruero maneja la máquina desde abajo, a través de un control remoto.