Daniel Lovano / Infoeme.com.ar
Fotos: Alejandro Casamayou
Racing sigue obstinado en que esta historia inolvidable en su retorno al campeonato Argentino A siga postergando el punto final. Ni las ausencias (de vieja y nueva data), ni los problemas económicos, ni el resultado adverso en la ida, ni los cuatro días sin entrenar pueden con el espíritu de este equipo, que salió decidido a todo, borró a su rival de la cancha, recuperó la diferencia y más…
Pero como todo lo vinculado con Racing debe inexorablemente tener su marco épico (lo exige la historia), equivocaciones propias (las inadmisibles expulsiones de Abán y Vázquez después de que había logrado remontar el 0-2 de la ida) y un arbitraje incalificable convirtieron lo que era fiesta cuando se puso 3-0, en final angustioso hasta el último segundo… Y no es metafórico: Torresagasti debió esforzarse al máximo cuando el reloj corría hacia el séptimo minuto de tiempo adicional para mandar sobre el travesaño una pelota envenenada que se metía a sus espaldas.
Con abstracción de los intérpretes, y hasta de los conductores, Racing tiene un estilo. Que lo mantuvo en la categoría con holgura y le permitió lograr triunfos que ya no podrán ser relevados de la memoria, como aquellos en Tandil, con San Martín de Tucumán o Racing de Córdoba en el Parque. Este sobre Central Córdoba de Santiago del Estero tampoco lo será.
Como muy pocas veces en la temporada, salió dominante desde el vestuario. Sus cinco volantes rápidamente se adueñaron de la mitad de la cancha y llevaron la pelota en las inmediaciones del área grande de Burtovoy. Pero el cuento también tiene otras cuestiones conspirativas: la falta de variantes y la carencia de creadores lo hacen demasiado previsible.
Sólo por Berdún (de actuación monumental) Racing lograba poner de costado a Central Córdoba, pero nadie podía en el juego aéreo con Pereyra, ni con Giovenale. Hasta que se escapó el zurdo en la izquierda, su centro fue interrumpido por el brazo de González Tapia (estaba amonestado, pero Bocci miró para el otro lado); cayó la pelota parada, alguien modificó la trayectoria en el camino y en el cuerpo a cuerpo Abán desacomodó lo suficiente a Giovenale como para sacarle un gesto instintivo con el brazo. Penal, que Vázquez convirtió con un derechazo, fuerte, rasante y al lado del palo izquierdo.
Ni el gol sacó a los santiagueños de una siesta de la que recién iban a despertar cuando Racing se quedó con nueve. Todo chairas, aún con esas armas a veces reñidas con la ortodoxia, y que un par de episodios terminaron de abrirle el partido: al minuto del segundo tiempo Badell se llevó la pelota con el antebrazo y a Bocci no le quedó otra que expulsarlo.
No había asimilado aún la inferioridad numérica Central Córdoba, cuando Abán peleó y ganó un duelo aéreo en el borde del área con Pereyra, llegó al fondo antes que Burtovoy y metió la pelota en el punto del penal. Valente “evitó†con su cuerpo el gol de Scaserra, pero Vázquez que andaba merodeando volvió a inflar la red.
Todo de Racing, pese aún a la imprudente barrida de Abán sobre Giovenale contra la platea techada; el grito del defensor no impresionó a Bocci; luego el árbitro dio crédito a la opinión de su segundo asistente y afuera el ex River. Una pérdida importante para ese momento del juego, pero más aún con el horizonte tan promisorio que estaba abriendo Racing en la cancha.
En ese contexto Berdún armó una jugada “messiánica†en la izquierda, desde el medio hasta el fondo de la cancha, y con su zurda puso la pelota en la frente de Vázquez. Era fiesta en la cancha y en las tribunas, y no había nada capaz de quebrantarla. ¿Ni nadie? El juego aún tenía deparadas varias sorpresas…
Empezando por Bocci, que se negó a expulsar a Santillán cuando (mano a mano con Burtovoy) bajó a Berdún desde atrás en el límite del área grande. ¿Hay alguna otra posición manifiesta de gol más evidente que un jugador mano a mano con el arquero? Evidentemente el pergaminense no sabe la respuesta.
Para Bocci tampoco existían las innumerables infracciones con las que Central Córdoba trataba de recuperar la pelota (González Tapia volvió a hacer méritos para tener la roja) y la terminó de embarrar en el momento más descontrolado de su arbitraje: ignoró un infracción de Pereyra sobre Vázquez, y el “9†de Racing equivocó feo el camino. Tendido en el piso tiró una patada a la vista de todos, y se tuvo que ir.
Quedaba demasiado tiempo. Racing se creyó sin piernas, ni intérpretes como para hacer otra cosa que no fuera aguantar en la línea de su área grande.
Para colmo durmieron los nueve que quedaban en cancha en un corner desde la izquierda, Salvatierra se metió en el área y después de un flipper Leguizamón regó de angustia el “Buglione Martineseâ€.
Como pudo, a veces, Racing trató de tenerla lejos: las patriadas de Berdún, algún que otro toqueteo entre Valente y Scasserra, o de lo contrario pegarle lo más lejos y lo más alto posible.
Si hacía falta más desgracia, y más zozobra, en el descuento se desgarró Scaserra tras correr lo más rápido que podía para poder escapar del arco de Torresagasti. Bocci primero interpretó que estaba haciendo tiempo (¡pobre muchacho!, no sabe lo que significa cuando un futbolista rompe la inercia de su carrera y se toma la cara posterior del muslo).
Después de la salida del Keko dio otro minuto y medio, en el que por primera vez desde el descuento Central Córdoba estuvo cerca de la clasificación. Un centro desde la izquierda cayó de milagro en el techo del arco, y el otro fue cacheteado por Torresagasti.
Ahí se terminó todo y se desató la locura. Este Racing herido, ignorado, subestimado, con cuatro o cinco ausencias vitales para la próxima ronda (Abán, Solaberrieta, Vázquez, Scaserra y tal vez Ferreyra) quizás haya escrito su última página inolvidable de una campaña que emociona…
Aunque con este equipo nunca se sabe (el punto final lo van a poner ellos)
Esta es la síntesis del partido:
Racing A. Club: Pablo Torresagasti; Esteban Erramuspe, Emanuel Bocchino, Leonardo Vitale; Eduardo Scaserra (ST 45+3m. Alexis Morales), Gastón Valente, David García Lorenzo, Juan Domingo Berdún (ST 41m. Emiliano Piecenti); Fernando Brandán (ST 20m. Diego Nasello); Gonzalo Abán y Luciano Vázquez. DT: Salvador Ragusa
Central Córdoba de Santiago del Estero:José Burtovoy; Hugo Vera Oviedo (ST 25m. Leguizamón), Silvio Giovenale, Federico Pereyra, Franco Santillán (ST 36m. Moreno); Agustín González Tapia, Eric Chmil, Lionel Coudannes (ST 12m. Salvatierra), Maximiliano Badell; Darwin Barreto y Cristian Campozano. DT: Juan Carlos Roldán.
Goles en el primer tiempo: 30m. Luciano Vázquez, de penal (RAC)
Goles en el segundo tiempo: 3m. y 21m. Luciano Vázquez (RAC); 28m. Leguizamón (CC)
Amonestados: Erramuspe, Scasserra, Abán (RAC); González Tapia, Badell, Leguizamón (CC)
Incidencias: en el segundo tiempo expulsados, 1m. Badell (CC); 16m. Gonzalo Abán y 25m. Luciano Vázquez (RAC)
Arbitro: Marcos Bocci (2), de Pergamino
Estadio: “José Buglione Martineseâ€
