Fue tras haberlo encontrado en un allanamiento, y luego de un fallo abreviado. La condena fue de 5 años, por “tenencia ilegítima de estupefacientes con fines de comercialización en dosis fraccionadas destinadas directamente al consumidor”. El olavarriense, de 55 años, tenía las dosis escondidas en tubos de papas fritas. El caso data de mayo de 2017.