Todos los lunes, martes y viernes por la mañana, ya son doce internos de la Unidad Penitenciaria Nº 2 de Sierra Chica practican boxeo en el establecimiento a cargo del profesor de educación física e instructor de boxeo Darío Donato.
Este Taller de Boxeo que tiene como objetivo que sus integrantes aprendan a sujetarse a normas y practiquen los valores que este deporte exige, además de promover acciones concretas a favor de la convivencia con el fin de contribuir a la resocialización efectiva. Se basa en la consideración de que la actividad física es una fuente inagotable de experiencias que promueven la salud y el bienestar.
“El boxeo surge como una alternativa de deporte, donde los internos tienen una descarga de adrenalina importante, lo que ayuda a despegarse de lo cotidiano. Cuando arrancó el espacio eran tres internos y hoy ya son doce que practican tres horas diarias en el espacio del Sum de Visita. Se realiza un trabajo técnico con guantes, bolsa, cabezales y soga. Mientras que los miércoles se practican actividades aeróbicas en la cancha”, explicó Darío Donato.
José es un ex boxeador que hoy se encuentra privado de la libertad, colabora en la parte técnica con el instructor de boxeo y recordó que “mi última pelea fue cuando tenia 28 años ahora tengo 35, pero tengo un buen estado físico y practico un mínimo de cuatro horas por día y máximo seis. El boxeo me cambió la mentalidad, me tranquiliza el hecho de descargar la ira. Me gusta el boxeador Óscar de la Hoya que ya es entrenador y el argentino “Maravilla” Martínez”.
Leandro también se encuentra detenido en la Unidad 2, él explicó que “recupere resistencia, tonifiqué mi cuerpo y cambié mentalmente porque me da tranquilidad, es mi cable a tierra, espero que el deporte siga siendo una recreación y si se me da la oportunidad de competir cuando este en libertad, espero poder hacerlo”.
El profesor Donato argumentó que a lo largo de éste año ha verificado resultados muy positivos en los detenidos que practican el deporte. Observó un equilibrio personal que redujo la inestabilidad emocional, también preocupación por el cuidado del aspecto personal que incide en un mayor respeto por sí mismos. Además observó un mayor autoconocimiento aceptado las propias posibilidades, limitaciones y superándolas para alcanzar las metas que cada uno se propone. Por último, una mejora en la distribución del tiempo, apertura de nuevas expectativas para el futuro y mayor tolerancia a la adversidad.
Departamento de Prensa Complejo Penitenciario Zona Centro
