El miércoles pasado Javier Lario preparó las cañas y junto a su hijo se fue al arroyo Tapalqué. Se sentó sobre uno de los troncos que quedó del viejo eucalipto derribado por el temporal y se propuso sin saberlo, a cometer una de las grandes hazañas de su vida de pescador.
Casi 10 kilos y medio pesó la carpa que sacó esa tarde. Lario, quien es propietario de un kiosco en Vicente López casi Colón, contó a Infoeme los detalles de la aventura: “Fuimos cerca de las 18:30â€, expresó, “tuve pique pero se cortó así que preparé otra línea con tanza 60, 3 anzuelos tipo robador con masa preparada por mi (de la que solo adelantó que contenía un poco de orégano y esencia de vainilla) y enganchéâ€, sostuvo. “Estuvimos peleando unos quince minutos hasta que lo agarró mi hijoâ€, agregó.
El pescador contó que cuando vio la carpa de diez kilos “no lo podía creer. Yo fui para sacar como saco en Blanca, carpas de dos kilos, dos kilos y medio pero no semejante bichoâ€, dijo. El ejemplar fue regalado a un amigo que la hizo a la parrilla.
Aseguró que nunca sacó acá algo tan grande, “si cazones en San Blas pero acá ni me imaginé que iba a sacar tan grande. “Mi hijo también enganchó pero cortóâ€, detalló, y confesó que volvió al arroyo en los cortos tiempos libres que le deja el comercio “pero estaba muy crecido, así que voy a esperar un pocoâ€.
Javier Lario pesca desde los 7 años: “Mi viejo me llevaba a los siete años al puente del Saladoâ€, recordó. “He concursado en Blanca, he ido a las 24 horas y no he sacado nada y mirá donde vengo a sacar el pescado grandeâ€, finalizó con risas.
