Marcelo Oliván / infoeme.com
Un solo párrafo de la edición de hoy del diario La Nación provocó la locura entre los dirigentes de la Séptima Sección que tratan de influir en el armado ultra-vertical de las listas de diputados provinciales de esa región electoral: es el que le adjudica un sorpresivo lugar al olavarriense Saúl Bajamón en la lista de legisladores, tal vez en un lugar asegurado.
“Luis D Elía, de la Federación de Tierra y Vivienda, logró que su esposa, Alicia Sánchez, integrara la lista de senadores provinciales por la 3» sección electoral. Y Saúl Bajamón, del FTV, iría como diputado en la 7ª Sección”, dice el párrafo de apenas dos frases que funcionó como una mecha entre los dirigentes K de la Séptima.
La aparición de Bajamón en la nónima de candidatos a diputados proviciales saca que quicio a los olavarrienses en más de un sentido, pero sobre todo porque bloquea el acceso de más dirigentes locales a la lista seccional. Y varios acuerdos en Olavarría habían cerrado más o menos bien acordando cargos en la lista, pero todo se complica con el ingreso de Bajamón.
Tal es el caso del acuerdo entre Alicia Tabarés y José Eseverri, por un lado, y el intento de Mario Cura por subirse a la lista de diputados.
La presencia de Bajamón complica el ingreso de más olavarrienses a la nómina y por lo tanto entorpece el camino de Alicia Tabarés a la lista de diputados provinciales. Y la banca de Tabarés fue prenda del acuerdo cerrado entre el Partido Justicialista de Olavarría que conduce la diputada y el Frente para la Victoria que lidera el candidato a Intendente José Eseverri.
De hecho, en virtud de ese acuerdo ayer al mediodía se cerró la lista de la “concertación” entre el eseverrismo y el sector justicialista de Tabarés, por sobre un enorme descontento del grupo de Miguel Santellán, que se oponía y pedía boleta propia.
Otro tanto ocurre con Cura, quien estaba cerca de un lugar en la lista de diputados en tanto y en cuanto bajara la lista local donde su esposa, Silly Cura, es candidata a Intendente por la oposición al eseverrismo.
Ahora, con el ingreso de Bajamón, todo se complica.
