A 30 años de recibir la distinción como premio Nobel de la Paz, el arquitecto Adolfo Pérez Esquivel volvió a Olavarría a la sede del Polimodal Universitario donde fue invitado para inaugurar dos nuevos salones y a participar de un acto que tuvo concurrencia política variada.
Esquivel llegó puntualmente a la conferencia de prensa que brindó en un aula de la escuela y luego se dirigió a un acto en el exterior del edificio donde recibio distinciones de la Unicén, el Polimodal, los alumnos y el Concejo Deliberante, que en octubre del año pasado lo había declarado visitante ilustre.
En la conferencia de prensa Pérez Esquivel se refirió a los jóvenes y la participación en política; dijo que “los jóvenes deben participar en política pero con mayúsculasâ€.
“Los jóvenes desde pequeños deben tener conciencia social, cultural y conciencia de su formación como ciudadanos y ciudadanas, pensamiento crítico y por sobre todas las cosas éticaâ€, explicó.
En referencia a la política de derechos humanos del gobierno, el Nobel aseguró que este gobierno “hizo cosas muy importantes que hay que apoyar, pero en otras cosas soy muy críticoâ€, marcó.
“Soy crítico de que el gobierno acotó la política de derechos humanos del 76 al 83 y ahí la cerró. En materia de derechos humanos pareciera, para el gobierno, que antes y después no pasó nadaâ€.
“No podemos encerrar la memoria y encajonarla, tenemos que ver por qué llegamos a lo que llegamos y cómo salimos de ese problema. Este gobierno y los gobiernos provinciales, le quitan la tierra a los indígenas y los expulsa. Se privilegia al capital financiero por sobre el interés del puebloâ€, disparó.
