Alguna vez Once Tigres de 9 de Julio, en el arranque de 2001, fue un hueso muy duro de roer para un inolvidable equipo de El Fortín. Todavía se recuerda aquel partidazo que el equipo de Francisco Russo ganó 1-0 en 9 de Julio y debió soportar un asedio asfixiante en todo el segundo tiempo.
Pero más instalado en la memoria colectiva está la revancha, que ganaba 4-1 al cabo del primer tiempo en el estadio “Ricardo Sánchez†y terminó perdiendo 5-4. Fue una semana antes de triunfo 3-2 sobre Alvarado y el zapatazo de Daniel Salguero.
Más acá en el tiempo, en mazo de 2008 con “Manolo†Sanz como entrenador, aplastó a El Fortín en la Urquiza y liquidó la serie en su cancha. El 2010 fue un año de transición y en 2011 se le dio el tan ansiado ascenso al Argentino “Bâ€.
Once Tigres, que a punto estuvo de caer a la segunda división en la liga local, resurgió de la mano del empresario metalúrgico Fernando Salva. El equipo que hace de local en su estadio “El Coqueto de 9 de Julio†contrató para cumplir con su objetivo a un entrenador muy caminado en el ascenso: el “Loco†Santorelli.
Su conocimiento de las categorías más chicas de AFA le permitió lograr los concursos de jugadores con mucha experiencia, como el delantero Daniel Montenegro.
Santorelli mantuvo la base y se reforzó con el lateral Augusto Inchausti; los volantes Daniel González (volvió de Rivadavia de Lincoln) Emanuel Valinotti, Lucas Borbolla (Sarmiento de Junín y Bragado Club), Daniel Muñoz (37 años ex Tigre), y el delantero Germán Sosa (Villa Tranquila de Bragado).
No podrá jugar este lunes el lateral Leandro Di Zeo, de buen manejo e interesante salida, expulsado por doble amarilla en su debut con derrota como local ante Villa Mitre (3-2).
Este lunes, antes Ferro, podría formar con Facundo Cacho; Augusto Inchausti, Emanuel Zamprogna, Celín, Facundo Venditto; Daniel González, Ojeda (ex San Miguel), Muñoz y Julio San Miguel; Germán Sosa o Ascani y Daniel Montenegro.
Durante el Torneo del Interior, donde logró el ascenso invicto tras superar en la final a Alvear F.C. de La Pampa, fue un equipo de características ofensivas. El del Argentino “Bâ€, si bien no renuncia al ataque, parece tomar otros recaudos.
El pasado domingo jugó con tres defensores, en Olavarría lo haría con una línea de cuatro, una pareja de volantes centrales que no suelen hacer demasiados aportes en ataque (Ojeda y Muñoz), dos volantes externos con mucha llegada (González y San Miguel); un delantero rápido (Sosa o Ascani) y como referente de área el corpulento Daniel Montenegro, un hombre que le saca provecho a su físico para aguantar la pelota o en los lanzamientos libres.
Este es Once Tigres modelo 2011. Si hace honor a su historia, Ferro la tendrá complicada el lunes a las 21 en el Colasurdo.
