El pasado lunes, se conoció a través de las redes sociales que el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación había realizado una compra de alimentos en sobreprecio.
Tras la polémica, Alberto Fernández se reunió con Daniel Arroyo y Santiago Cafiero en la Quinta de Olivos, y ordenó que se realice una revisión de las licitaciones emitidas por el Ministerio.
También se modificó la forma de contratación del Estado y, a partir de ahora, el tope para cualquier compra serán los precios máximos regulados. Es decir, al no haber sido ejecutada la licitación de la compra realizada, también entrará en la revisión.
Por su parte, se conoció que Daniel Arroyo explicó que ninguna empresa le quería vender a menor precio y que, ante la disyuntiva de dejar a comedores y merenderos sin alimentos, optó por pagar.
Posteriormente, Fernández en una entrevista con el canal TN destacó que Arroyo inició una investigación interna para conocer si algún funcionario incurrió en la corrupción. “Si hubo un acto ilícito voy a ser el primero en perseguirlo” expresó el mandatario.
