En la jornada de este martes, la Cámara Empresaria hizo pública una carta enviada al intendente Galli en la que piden medidas urgentes para el sector dada la “desesperante situación” de los comerciantes. Señalaron que de no cambiar la situación, habrá cierre de locales y despido de empleados.
La carta, firmada por la secretaria Olga Araujo y el presidente de la entidad, Mario Antista, le solicita al Intendente que “arbitre medidas para amortiguar la desesperante situación que deben afrontar numerosas empresas en Olavarría, sobre todo del área comercial”.
Señala que si bien hubo actividades exceptuadas, en el mejor de los casos, “pudieron acceder a la venta online o por delivery como paliativo de la situación”. Sin embargo, añadieron “esto cubre solo un mínimo porcentaje de los ingresos, lo que no alcanza a suplir los gastos básicos que se necesitan para sostener un negocio” tales como alquileres, sueldos de empleados, cargas sociales, sustento propio y familiar, impuestos y tasas.
La carta agrega, en tanto, “servicios públicos esenciales como electricidad, gas, agua, internet, teléfono, pago de terminal de pagos, seguros”.
Como los rubros más golpeados del aislamiento social, preventivo y obligatorio se mencionó el de la venta de ropa y calzado “que se ven imposibilitados de asumir sus compromisos de pago a proveedores, porque además estos rubros también trabajan con cuentas corrientes que no pueden cobrar por tener sus puertas cerradas”. Tal es así, que la denuncia más fuerte de la Cámara Empresaria es que “muchos están evaluando la entrega de llaves de los locales para no continuar y otros están contemplando prescindir de sus empleados con la tristeza que eso conlleva”.
La propuesta completa, entendiendo el momento por el que atraviesa el mundo dada la pandemia de COVID-19, es reabrir y flexibilizar todos los rubros con las medidas sanitarias correspondientes. Textual, dice que se podría realizar “mediante la aplicativa de venta por terminación de documento o una opción intermedia de atención al público en días diferentes (Los días que no correspondan a esa actividad podrán vender de manera de delivery)”.
Esta reactivación gradual (pero reactivación al fin) “puede traer alivio a muchas familias de nuestra ciudad, con rubros que puede fácilmente respetar el distanciamiento preventivo, permitiendo la permanencia de una sola persona por local, y se indicará al resto que debe permanecer fuera del local hasta que salga quien se encuentra en el interior”.
Proponen además proteger el área de cajas “con un Nylon o acrílico u otro material de aislamiento frente a la persona que realiza un pago o transacción en carácter de cliente” y además “tener a disposición alcohol en gel o dilución de alcohol al 70% en los accesos a sus locales”.
También propusieron “higiene de pisos, baños, manijas, mostrador, vestidores y cajas con la preparación de alcohol al 70% o bien con solución de agua con lavandina o clorada, aplicada con paños húmedos, rociadores y/o pulverizadores según el caso que corresponda o facilite su aplicación” y adaptarse a la normativa municipal e implementar “el uso obligatorio de barbijo/tapabocas tanto del personal como de clientes que ingresen al local”.
Incluso, señalan que también se aceptaría “cumplir con la franja horaria dispuesta por el municipio” en un apartado de “medidas generales” que pueden ser compatibles con protocolos específicos.
Finalmente, se mostraron abiertos a “intercambiar ideas sobre esta propuesta” y “llevar tranquilidad a los comerciantes que se encuentra en una situación crítica”.
