Raúl Rojas contesta el teléfono a pesar de que ya ha pasado la hora de la cena en España, amablemente cuenta cómo son sus días y los de su familia en uno de los países más afectados de Europa a pesar de que pocos casos se registraron donde vive.
“Me han contado que hay 3 casos, pero la verdad no los conozco y acá se siguen las medidas del gobierno” cuenta el oriundo de Olavarría para después aclarar que “vivo en un pueblo pequeño cerca de Zaragoza con alrededor de 5 mil personas, pero ahí hay más casos y en la comunidad de Aragón ya han fallecidos cerca de 500 personas”.
“Es triste lo que está pasando en España, se registraron hasta 900 muertes por día pero ya está descendiendo la cantidad de infectados y de muertes”
El “Negro” vive hace años allí, se casó con una colombiana hace más de 10 años y tienen una pequeña hija que “no habían salido a la calle para nada. Hoy ha sido el primer día acá en España que el Gobierno ha dejado salir a los niños a la calle para que puedan dar un paseo, después de casi mes y medio”.
Raúl Rojas también cuenta que durante el periodo de aislamiento obligatorio “he sido el único que sale a hacer las compras y a trabajar, porque mi mujer trabaja desde casa asique tenemos mucho cuidado y extremamos las medidas”.
“La empresa para la que trabajo se reinventó, ha cambiado un poco y está produciendo alcohol en gel, es por eso que nos toca trabajar pero nosotros no nos dedicamos a estos productos” aclara para después contar que “siempre tuve que ir, el jefe decidió fabricar estos productos de primera necesidad y ahora estamos haciendo las 8 horas de trabajo al día para abastecer al Gobierno de Aragón y a varios distribuidores”.
Mientras su familia se preparaba para descansar, el olavarriense recordó que hace un par de meses vino de visita a la ciudad a traer a su hija, “aquí no pasaba nada y mira tres meses más tarde lo que hay… no podemos ni salir de las casas, parece de películas pero desde mayo, el Gobierno va a dejar salir a la gente para que hagan ejercicios”.
En contacto diario con la ciudad y sabiendo que desde hace un par de días nació su sobrina, Raúl y su familia usan “mucho la videollamada, llevar tranquilidad y buenos ánimos. Nos cuidamos y a pesar de la preocupación lógica sabemos que estamos bien y que es importante quedarse en casa” mientras esperan con ansias la vuelta a la normalidad.
