La semana política: todos juntos, no unidos, la asunción y los llamados

Mientras solo queda esperar las asunciones de lunes al miércoles, los movimientos sutiles mostraron más de lo que pareció: Aramburu volvió a Renovación Peronista pero ahora con Alicia Almada. ¿Es legal armar un interbloque en el Concejo Deliberante? Las peleas y los reproches. ¿Qué pasa con Juan Sánchez? Los cambios de Galli, el lunes.

Alexis Grierson

@alexisdechillar

 

“Todos unidos triunfaremos…” dice la mítica marcha peronista. En la semana, un dirigente con buen atino agregó: “el general decía todos unidos, no todos juntos como pasó en Olavarría”. Y la verdad que el tiempo, al menos un poco, le dio la razón. Mientras Galli espera la re asunción a su cargo con algunas novedades y Eseverri sigue dialogando con Katopodis, el Frente de Todos local continúa con implosiones.

 

A la charla de Pablo Palazzolo en el PJ, donde prácticamente se dio por ratificada la incorporación de Alicia Almada a Renovación Peronista, muchos dieron por sabido (o creyeron) que se trataba de una mera operación política. Menuda sorpresa se llevaron muchos cuando, en el momento de los reproches y las discusiones, Almada se paraba en una vereda contraria a Aguilera y Valicenti.

 


La famosa pelea del viernes de la semana pasada es una historia mil veces contada, que todo el mundo le puso tono distinto. Es entendible: los seres humanos son distintos y cada uno entiende niveles de discusión en base a su experiencia. Pero una amplia mayoría (incluso algunos más cercanos al aguilerismo) hablaron de una reunión muy tensa. Muy.

 

 

Con gritos y hasta algún agravio, la reunión dio cuenta de que había enojos y necesidad de autocrítica: “se hizo mucho” dijeron desde un sector. “Si seguimos cometiendo los mismos errores no es autocrítica” agregaron. Las cosas quedaron muy tensas. “No era el lugar para discutir estos temas” dijo otra fuente, aunque la traducción de esa frase era que había mucha gente que podía hablar. Dicho y hecho.

 

De todos modos, había que seguir. Y comenzaron a delinear el futuro deliberativo. La máxima de Aguilera era lograr un gran bloque de 8 concejales, el Bloque de Todos. Se encontró, sin embargo, con la ruptura del bloque Unidad Ciudadana: Aramburu y Almada formaban, como en los viejos tiempos, Renovación Peronista.

 

La duda quedó en el destino de Juan Sánchez: algunos dijeron que “todo seguía igual” dado que seguirían en bloques separados dentro de un interbloque, y el jueves Aguilera presentó una gacetilla de prensa que lo daba como integrante del “Bloque de Todos”. Esto causó sorpresa, aunque el propio Sánchez lo ratificó horas después. Está claro que es el final, al menos por ahora, del Bloque de los Trabajadores. Ahora, ¿Sánchez tiene futuro en algún estamento provincial, quizás la oficina del Ministerio de Trabajo? En caso de irse, quien tiene chances de reemplazarlo en el HCD es Violeta Paz, joven abogada que pertenece al espacio de Nuevo Encuentro.

 

De todos modos, hubo una explicación más sensata en este tema: “Sánchez obtuvo su banca en el Frente de Todos, debería continuar en nuestro espacio”. Sin embargo, Inés Creimer pasó automáticamente al Foro Olavarría. Grises, interpretaciones y bastantes pistas encontradas en el Frente de Todos.

 

La extraña figura

 


 

Aguilera hace un tiempo formó, junto a otros concejales, el interbloque del Frente de Todos. Hay, ya, reclamos y pedidos de aplicación de reglamento a rajatabla del presidente del cuerpo, Bruno Cenizo, con una figura que, en el reglamento interno del HCD, no existe.

 

No tanto en la figura en sí, es una herramienta discursiva para afirmar que, más allá de las diferencias, todos juntos apoyan a un sector político. El problema se traslada en lo administrativo puertas adentro del HCD.

 

En Labor Parlamentaria, por ejemplo, deberían ir todos los presidentes de los bloques del cuerpo deliberativo, no solo el presidente del interbloque, figura que en el reglamento no existe. Mismo caso en la distribución de las comisiones. “El Frente de Todos no puede reclamar el 40% si no están todos juntos en un bloque: la distribución porcentual es totalmente distinta” dijo una fuente a infoeme.

 

En ese escenario se mueve el presidente Cenizo. Restará saber, también, si la presión de los bloques opositores y oficialistas representará una acción particular en esta distribución de comisiones.


La asunción

 

 

Para el Municipio, el año no está cerrado porque falta aprobar dos importantes proyectos en el Concejo Deliberante, pero está claro que se está diseñando, con mucha tranquilidad, el 2020. Más que primavera gallista, es un verano donde ahora habrá que empezar a pensar el futuro con tranquilidad y ver cómo se rearma para gestionar los próximos dos años, con un sucesor que deberá formar y una situación distinta en Provincia y Nación.


 

Las dudas del Gabinete se disiparán en las próximas horas –probablemente el lunes- donde los lugares donde hay dudas serán aclarados y podría haber alguna que otra sorpresa. Pero, por ahora, solo trascendidos, la realidad es que el Intendente, en diálogo con Infoeme, dijo que el lunes confirmará novedades.


 

Más allá de los chispazos entre Alberto Fernández y Mauricio Macri, hay mucha tranquilidad en torno a cómo será la relación entre Galli y la Provincia y Nación: “todavía nos tenemos que sentar a charlar y ver en qué se puede avanzar, pero estamos muy predispuestos al diálogo” dijeron desde el Palacio San Martín.


 

Será probablemente uno de los temas del verano: encontrar ese interlocutor para dialogar sobre lo que sucede en Provincia y el gobierno nacional, que avisaron que será complejo gobernar dada la situación económica y social. Pero, en paralelo, deberá atender a las comunas no sólo con fondos, sino con respuestas de todo tipo.


 

Los (ex) intendentes al poder

 

 

Fueron dos de las sorpresas del gabinete de Alberto Fernández, que asume el martes: Gabriel Katopodis (San Martín) y Mario Meoni (ex intendente de Junín) ocuparán dos ministerios más que importantes: Obras Públicas y Transporte, respectivamente.


 

En lugares clave teniendo en cuenta la relación con los jefes comunales de todo el país, se mencionó –y mucho- el futuro de José Eseverri acompañando al “Kato” con un asesoramiento que restaba determinar dependiendo de las decisiones del presidente electo.

 


 

Confirmado no hubo nada, pero sospechas y movimientos hubo muchos: desde los lazos de amistad entre el futuro ministro de Obras Públicas y el ex intendente de Olavarría, pasando porque efectivamente hubo un trabajo que se vino realizando desde hace unas semanas. Eseverri pareciera tener todo listo para trabajar acompañando al que será, ahora, ex intendente de San Martín.


 

Sin embargo, “Eseverri no habló nada con Katopodis, le está dando una mano y no tiene nada que ver con que termine siendo funcionario” mencionaron desde el entorno más cercano del ex Intendente a Infoeme, ratificando que hay más que un diálogo, pero no tanto como para un nombramiento en el equipo del que será Ministro de Obras Públicas.


 

El mismo Eseverri, horas después, desmintió rotundamente: “no voy a ser funcionario de gobierno” dijo a Infoeme el viernes. Pero siempre hay un pero: no ser funcionario del gobierno junto a Katopodis no quita que el trabajo de reconstrucción a futuro pase por ese diálogo. Si sumamos las voluntades, junto a Mario Meoni, y otros dirigentes que hace tiempo vienen dialogando e incluso integrando grupos (como el Grupo Olavarría junto a Helios Eseverri y Meoni o el Grupo de los 8 con Katopodis y José Eseverri) el futuro político de construcción es promisorio. Sin hablar de cargos.


 

El relato


 

Macri se va del gobierno con la construcción de un relato. Y con una cadena nacional, paradojas del destino. Utilizó la herramienta para informar sus “logros de gobierno” aunque en paralelo la realidad le daba un duro golpe: el informe de la UCA que da cuenta de que el 40,8% de los argentinos son pobres.

 

 

Quizás, y recordando su promesa de “Pobreza 0” es realmente un duro golpe a lo que sucedió en estos cuatro años. Sin menospreciar algunos logros como lo sucedido en el Indec, donde a pesar de ser oficialismo hubo dureza en los números (contrastados claramente con la realidad) Macri admitió tibiamente algunos reveses en su gestión, pero la UCA le devolvió, apenas un par de horas antes, los pies a la tierra.


 

40,8% es un porcentaje alto, y grave. Más grave aún saber que casi el 60% de jóvenes y adolescentes de nuestro país viven en la pobreza. Es verdad, Macri asumió con un poco de “herencia recibida”, con problemas a resolver y con algunas bombas a desactivar. Esto ni siquiera se compara.


 

Alberto Fernández deberá embarrarse y mucho para sacar al país adelante. Aun sabiendo que el costo puede ser total, y que incluso, se lo puede llevar puesto. Así como pasó con Macri, será común escuchar el “dejen gobernar”: esos 6 meses (o un año) que todo gobernante debe tener para hacer un diagnóstico, desplegar sus políticas públicas e intentar sacar el país adelante de una profunda crisis (que, más allá de esta primavera, sigue en ese lugar).


 

La semana que viene, con autoridades nuevas, otra será la historia.

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