El gas natural comprimido (GNC) -llamado popularmente el "combustible de los pobres"- tendría fecha de vencimiento. Es la interpretación que hacen empresarios del sector en función de las definiciones que el ministro de Energía y Minería, Juan José Aranguren, vertió en un encuentro con empresarios. Allí, dijo que "tiene que costar lo mismo que la nafta; a igual poder calórico, precio similar".
Aranguren habló en un almuerzo con empresarios y economistas organizado por la Fundación Mediterránea en la ciudad de Buenos Aires. Luego de su exposición, el ministro aceptó preguntas del público, y el secretario de la Cámara de Empresarios de Combustibles, Raúl Castellanos, le planteó la preocupación del sector por el "desplome" que viene sufriendo la conversión de vehículos nafteros a GNC, al achicarse la brecha de precios entre el gas y el resto de los combustibles. Argumentan que en los últimos doce meses el precio de la nafta aumentó el 40%, mientras que el del GNC subió el 90 por ciento.
"El GNC tiene que costar un precio similar al de la nafta; a igual poder calórico, precio similar", fue la respuesta de Aranguren. Argumentó que la Argentina no se autoabastece de gas, que importa el 30% de lo que consume y que no tenía lógica "importar gas para que anden los autos".
En el Ministerio de Energía ratificaron que la posición oficial es que la ecuación de precios entre los diferentes combustibles tiene que ser "más justa", que los precios deben acercarse.
