Unos veinte empleados municipales protestaron anoche con ironía frente al gimnasio de Racing, donde se hacía la cena de campaña de José Eseverri: varios se calzaron gorras amarillas de la Uocra (poderoso gremio que apoya al postulante oficial) y con esa identificación repartieron volantes entre los asistentes.
En ellos señalaban que “es necesario que tomes conciencia de la gravedad que significa esto (la situación salarial), cuando todos los días las cosas aumentan menos nuestro salario”. Los conduce de hecho José Stuppia, el secretario adjunto que ocupó el lugar que deja vacante Marcela Muñiz, la secretaria general que anunció que se iba de la entidad.
En el segundo párrafo del volante, los municipales le dijeron a los asistentes a la cena que “es importante que tomes conciencia, que seas solidario con aquellos compañeros que hoy ya no pueden vivir (los que pagan alquiler o tienen hijos), no pueden mantener a sus hijos en los requerimientos escolares y vestimenta”.
“Estamos frente al gobierno de turno que más daño nos está causando a los trabajadores municipales y son hacedores de la explotación de los trabajadores y su familia. Nunca atendieron nuestros reclamos: pobres los vecinos que esperan algo de estos funcionarios”, dijeron en el pasaje más duro contra la actual conducción del Ejecutivo municipal.
