Entre la vida y la muerte

Por Redacción

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Es conocido en el ambiente como el trabajador de la muerte. Especialista en ritos fúnebres, perfeccionó y revolucionó la ancestral costumbre de honrar a los muertos. Entre alguno de sus pergaminos en la materia, se ocupó de los funerales de Frondizi, José Luis Cabezas y hasta trasladó los restos de Juan Domingo Perón desde la Chacarita a San Vicente. Su experiencia y sus conocimientos en un tópico tabú para las sociedades occidentales lo convirtieron en un especialista en “Ritos Funerales, Ceremonial y Pompas Fúnebres”.

Ricardo Péculo es tanatólogo, es decir un experto en el estudio de la muerte y los muertos, tanto en los aspectos sociales, culturales y psicológicos. Obtuvo su título en el Instituto Internacional de Ciencias Tanatológicas y es fuente de numerosas consultas. Y hasta se dio el lujo de realizar un programa de televisión sobre su especialidad que se llamó “De aquí a la eternidad” emitido en Utilísima Satelital.

Este lunes llegó a Olavarría para brindar una capacitación al personal y directivos de Pinos de Paz sobre ceremonial y rituales en funerales.

El especialista dialogó con Infoeme en una peculiar entrevista.

¿En qué marco se da su visita a Olavarría?

- A mí me contrató Pinos de Paz para capacitar al personal en todo lo que es ritos funerales, ceremonial, honras fúnebres porque la idea es que cuando venga una persona que tuvo un fallecimiento, que está en un estado de ánimo de no razonar el empleado le diga lo que corresponde.

Hay un montón de cosas que la gente cree que son sin importancia y son muy importantes. La gente cree que el velatorio es un acto social y en realidad es psicológicamente el lugar donde uno se encuentra con la realidad, donde uno empieza a elaborar el duelo.

¿Cómo se prepara una despedida?

- Con honra. Según lo que hacía, el deporte que hacía. Yo tengo un dicho que a partir de ahora un velatorio no marca que una muerte ocurrió sino que una vida fue vivida. Nuestra función es honrar una vida y no enterrar una persona. Enterrar entierra el cementerio.



¿Cuáles son las técnicas actuales en los ceremoniales?

- Hay nuevas técnicas como la tanatopráxia que es la preparación y conservación del cuerpo para que en el velatorio no haya olores derrame de líquido, la natoestética que es el embellecimiento del cuerpo mediante cosméticos. ¿Para qué todo esto? A veces me dicen para qué si ya está muerto. No, es para la familia. Para despedirse en forma agradable y no de un cadáver.

Han cambiado mucho socialmente los ritos, las costumbres en los velatorios, no sé si nota tanto en el interior

- Se nota menos en el interior. En las grandes ciudades ha cambiado pero en el interior también se está cambiando. Tiene que ver con otro ritmo de vida que llevamos. Antes había tiempo para ir al cementerio hoy ya no hay tanto tiempo. Olavarría debe tener su rito funeral propio. Y la idea es resaltar esas costumbres porque en los ritos funerales se hacen para aliviar el dolor.

Las costumbres van cambiando. Lo último que se incorporó es el aplauso. Antes vos aplaudías y te mataban y hoy aplauden. Va cambiando la inhumación, hay más cementerios privados. El mundo va hacia la cremación. En Capital Federal, Córdoba las cremaciones igualaron a las inhumaciones, es un número muy significativo. No sé si lo voy a ver yo pero los cementerios van a terminar siendo patrimonio municipal y van a aparecer los cementerios privados donde van a dejar las cenizas o en los mismos crematorios que ya están armando cenizarios.

Uno va a un cementerio municipal por ejemplo el de Olavarría y ve tumbas de 1900 y por el aspecto se ve que están abandonadas, arrumadas. ¿Qué legislación hay para que el Estado pueda reutilizar ese espacio?

- Cada cementerio se regula el funcionamiento por las ordenanzas municipales. Hay algunos que no tienen ni ordenanza. Y los que tienen ordenanza antiguamente daban las sepulturas a perpetuidad. Porque el cementerio era grande y el pueblo era chico. Pero los pueblos crecen. A mí me están contratando para asesor y actualizar esas ordenanzas para que los cuerpos estén diez años, más no. Y un sistema para reutilizar los lugares, porque ampliar el cementerio es dilatar el problema.

Usted ha trabajado en funerales de presidente y figuras públicas

- Hice el de Frondizi, Menem Junior, hice el traslado del General Perón a la quinta de San Vicente. Después hice el funeral de José Luis Cabezas. Soy bastante consultado por las honras fúnebres. Para los funcionarios están escritas, hay que cumplirlas. Estuve muy consultado por la muerte de Hugo Chávez.

¿Por qué cree que se quiere embalsamar a los líderes?

Porque es ideal. La gente quiere conservar a sus líderes. La gente quisiera embalsamar a los familiares pero no está permitido.


¿No es manipular a la persona fallecida?

Si lo dijo en vida uno decide su funeral. Yo tengo el mío armado.

¿Y cómo es el suyo?

Yo tengo mi ataúd hecho, soy tradicionalista. Hay una foto mía de gaucho. Hay un campo. Las manijas son herraduras de caballo. En vez de irme con ataúd oscuro me voy con algo que me representa.

¿Está mercantilizada la muerte?

- Como todo los negocios. No somos beneficencia. Es un comercio como cualquiera. A veces me dicen “ustedes tienen trabajo seguro”. ¿Me están jodiendo!? Nosotros somos los últimos y vienen una vez sola.

¿La gente tiene miedo a que la entierren viva?

Es eterno. Antes ponían una campanita en el dedo del muerto. Hoy la gente quiere que la entierren con el celular. No llamó nadie todavía (risas) pero es una tranquilidad para la gente.

Jorge Scotton / Infoeme