En los boxes de la gloria

Por Redacción

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Si hablamos de Turismo Carretera y sus ganadores, recordamos a Juan Galvez con 56 carreras ganadas. Si hablamos de campeonatos, Juancito es el indiscutido campeón con 9 asistencias.

Pero hablemos de autos..., con los que los pilotos ganan las carreras, los Grandes Premios y los Campeonatos.

Olavarría tuvo el honor de albergar un auto, reformado artesanalmente por dos mecánicos excelentes.

Fue una cupe Ford modelo 1939, que deslumbró al mundo tuerca con una aerodinámica diferente. Impulsada por un motor tan veloz y generoso, que no solo pulverizó tiempos, también desbandó cubiertas, al no soportar la velocidad de ese avión terrestre.

Esa cupecita Ford apodada “La Galera”, se presentó en 158 carreras, ganando 42 de ellas y 4 campeonatos consecutivos. Fue el auto más ganador de la historia del automovilismo argentino.

Un 26 de junio de 1966, la Galera de los hermanos Dante y Torcuato Emiliozzi se despidió segunda en su última presentación: la Vuelta de Hughes. Retirándose, primera en el campeonato y con el número 1 por ranking, como no podía ser de otra manera.

Asombró y ganó en el llano, en la montaña, en el barro y en la nieve. Cuando abandonó, generalmente fue en la punta de la carrera.

Inalcanzable para rivales avezados y aviones transmisores: “se nos escapa La Galera de Emiliozzi”, frase que hoy, es leyenda en la historia del Turismo Carretera.

La Galera de los queridos gringos, quedó para siempre en el corazón de los hinchas, porque fue un auto distinto.

Hoy, aplaudida, fotografiada, mimada por los que la vieron correr y los que no, cumple 46 años que entró definitivamente en los boxes de la gloria.