Los adolescentes ganaron la mayor parte de los espacios en lo que fue el Rock de los Puentes, en Belgrano y Brown. En grupos y con mate poblaron el césped.
No faltaron los juegos: la pelota, la soga y la bicicletas fueron los más vistos en la tarde. Y no solamente entre los chicos.
En el sector de los juegos también estaba lleno, y nadie quería esperar para subir al tobogán o a las hamacas.
En la otra punta, una batucada convocaba a escuchar y bailar al ritmo de la percusión.
